Mi hija me comentaba su inconformidad con la aplicación que se hace del término “violencia de género.” En España ha sido recogido en la que finalizó llamándose Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, o Ley 1/2004, desestimándose la recomendación de la RAE(1) que propuso denominarla «ley integral contra la violencia doméstica o por razón de sexo»
1. “La presente Ley tiene por objeto actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia”.
3. “La violencia de género a que se refiere la presente Ley comprende todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad.” (En contra de las mujeres, y por parte de los hombres.)
Es decir, a pesar del término “género”, sin más, esta ley actúa en un solo sentido y para un colectivo específico. En otras palabras, la expresión es otra forma de referirse a la violencia contra la mujer; un término peculiar en una ley especial, pensada para la protección de la mujer (solo algunas), no del hombre. Ellos deben remitirse a la ley penal ordinaria.
También queda afuera de la expresión, la violencia hacia un hombre, perpetrada por su pareja masculina en el caso de las uniones gay; y la de una mujer por su compañera, en las uniones entre lesbianas. Y no deja de ser una contradicción en un país que, como España, ha legalizado los matrimonios entre personas del mismo sexo.
¿Violencia de género o violencia sexista?
Formulada restrictivamente como está, lo que la expresión recoge no es ninguna violencia de “género”, sino una “violencia machista”, o casos de “violencia hacia la mujer” aunque en un ámbito específico. Porque dentro del amplio término de “Violencia Sexista”, que actúa en ambos sentidos, se encuadran tanto la “violencia machista” (del hombre hacia la mujer) como la “violencia hembrista o feminista” (de la mujer hacia el hombre), que se puede aplicar, indistintamente de la existencia de vínculos matrimoniales ni de convivencia de pareja.
Algo sobre sexo.
Recordemos que la palabra “sexo” expresa la diferencia biológica entre el macho y la hembra, mientras que el “género” es el de las cosas, en su condición masculina o femenina. Se que hay cierta tendencia a usar esta con el significado de sexo, debido a la influencia de la palabra inglesa gender, pero no es lo correcto. Sin embargo, en “violencia de género” está siendo utilizada de manera restrictiva y poco apropiada, para significar violencia del género masculino hacia cierto colectivo femenino.
Dentro de este peculiar contexto de la palabra “género” con que tratamos, en Wikipedia aclaran que:
Mientras el sexo se refiere a las diferencias biológicas entre hombres y mujeres, el género se refiere a las diferencias psicológicas, sociales y culturales. Por tanto, hablar de “violencia de género” implica subrayar que es una violencia derivada de la construcción social y cultural de la masculinidad y la feminidad.
Esos que quedan por fuera
Yo pienso que, si se trata de “subrayar que es una violencia derivada de la construcción social y cultural de la masculinidad y la feminidad“, al utilizar la palabra género tendrían que haberse incluido a las mujeres que agreden a su pareja. Además, incluir también las agresiones entre gays y entre lesbianas, dado que, vuelvo a citar: es una violencia derivada de la construcción social y cultural de la masculinidad y la feminidad. ¿O acaso, olvidamos que la peculiaridad de los gay de inclinación femenina, y las lesbianas de inclinación masculina, no viene dada por diferencias físicas sino por una actitud psicológica, derivada hacia la feminidad o masculinidad respectivamente? Sin embargo, en estos casos, las muertes suelen tomarse como violencia doméstica, o como asesinatos simples.
La violencia contra la mujer.
Existe el término “Violencia contra la mujer”, aunque abarca ámpliamente a todo el colectivo femenino, bajo cualquier circunstancia. Ha sido definida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el artículo 1 de la “Declaración para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer” como:
…todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino, que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en el vida privada.
Por otro lado está la denominada “violencia doméstica“, que abarca a mujeres y a hombres (y a niños y ancianos). Ahora, si lo que se pretendía era conocer, cuantificar, controlar, legislar e impedir específicamente la violencia en contra de la mujer, pero circunscribiéndonos exclusivamente a la producida en el entorno doméstico, y originada en relaciones afectivas de pareja, no veo adecuado que hayan elegido la palabra “género”. Porque, para muchos, “violencia de género” es ya sinónimo de violencia contra la mujer, y así lo refleja la Wikipedia cuando define:
Se llama violencia contra las mujeres o, de forma extensiva, violencia de género a los actos violentos contra la mujer, generalmente del hombre y principalmente de su pareja.
Basta con buscar en ella violencia de género y, con la URL “http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia_de_g%C3%A9nero” aparecerá, igualmente, el artículo titulado “Violencia contra la mujer”, el mismo que también se presenta con la dirección URL del mismo nombre: “http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia_contra_la_mujer”. Por otra parte, en algunos informes estadísticos engloban a la violencia de género y a la doméstica.
Abandonando viejos términos.
Opino que si se quería abandonar el uso del término “violencia machista”, había otras alternativas a la utilización de la palabra violencia, unida a “género”. Por ejemplo: “violencia contra la mujer en el ámbito doméstico“. Ahora se ha constreñido la palabra “género” a una inapropiada referencia a la mujer maltrata por su pareja en uniones heterosexuales. En definitiva, la agresión hecha a un hombre por parte de la mujer con quien convive, no entra en la violencia de género.
Yo no voy a meterme aquí en un análisis semántico de la palabra violencia, la de género aplicada a este particular, o sobre la de machista; ya otros se han ocupado de ello.
(1) Les invito a que lean el interesantísimo análisis de Isabel Carbajal, publicado en Punto y coma, (boletín de los traductores españoles de las instituciones de la Unión Europea) en donde expone y analiza la propuesta de la RAE a que me he referido, y las consideraciones que llevaron al Congreso a preferir el título actual de la ley. Resulta esclarecedor también respecto a los términos que he tratado en este post.
El ciclo de la violencia y sus fases, una cadena sin fin.
Tal fecha como hoy, publicamos:
- Adán y Eva - 2006
Nota: Si alguien se siente afectado en sus derechos personales, por el contenido de alguna imagen, favor leer la nota Legal en las pestañas de navegación.
A continuación puedes:
―Leer temas que pudieran estar algo relacionados.
- Día internacional contra la violencia de género
- No te metas en asuntos de parejas
- Violencia sexual en el Congo
- ¿Se rompe el diálogo con ETA o no?
―Leer el tema anterior: « La fallida letra del himno nacional de España
―Leer el tema siguiente: Ninguna sentencia logra restituir el honor »
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Miércoles, 30 de Enero de 2008 a las 23:01 h.
Primero darte las gracias porque veo que últimamente escuchas mis quejas sobre todo cuanto me interesa. No es que antes no me escucharas es que antes (quizas) yo no me quejaba tanto de la sociedad.
Sobre este punto, me leeré el articulo al que te refieres al final de tu articulo (valga la redundancia), pero quiero subrayar que a veces creo que la mujer va ganando derechos (lo cual como mujer me alegra, satisface y beneficia) pero en retrimenta de los derechos de los demás. O sea, hoy en día se habla de la violencia de género, mas bien enfocada como violencia machista a mi ver, y dejamos a un lado el derecho que tienen los hombres, gays y lesbianas a beneficiarse de la misma ley.
Si es cierto que las mujeres, historica y culturalmente, sufren más la violencia contra ellas por parte de sus parejas; pero también es una realidad el resto de violencia domestica. En mayor o menor medida ó mejor o peor documentada.
Jueves, 31 de Enero de 2008 a las 22:33 h.
Me gusta como lo planteas, es más correcto hablar de violencia doméstica, definiendo violencia como el poder que ejerce una persona sobre otra violentando su voluntad, y doméstica como una palabra que se refiere a la vida que transcurre intramuros del hogar o vivienda. Este tipo de violencia, (poder que se ejerce sobre otro contra su voluntad) se suele dar en el “ámbito doméstico” desde aquellos adultos con poder sobre ancianos y menores, y en otros casos desde varones adultos sobre ancianos, menores y mujeres adultas, pero si dejamos de hablar de violencia de género en el ámbito doméstico y dejamos de hacer el doble reduccionismo de violencia doméstica equivalente a la violencia de hombres sobre mujeres, y además tenemos en cuenta que quien pasa más horas con ancianos y menores son mujeres de una edad comprendida entre 35 y 55 años, nos encontraríamos con unas cifras de violencia doméstica que quizás no corresponden con las cifras que dan los medios de comunicación cuando hablan de estos temas.
Lamento extenderme sobre el tema, pero tengo algo escrito y no lo pongo en el blog, y lo comento aquí, porque me ha gustado la reflexión. En vuestra familia demostráis que no os quedáis en la superficie de lo que os cuentan, sino que os gusta pensar por vuestra cuenta y llegar a vuestras propias conclusiones, es bueno ser librepensador, aunque como todo en esta vida tiene su coste.
Un abrazo grande. Sigo existiendo, auque no lo parezca.
Sábado, 2 de Febrero de 2008 a las 22:30 h.
…tenemos en cuenta que quien pasa más horas con ancianos y menores son mujeres de una edad comprendida entre 35 y 55 años, nos encontraríamos con unas cifras de violencia doméstica que quizás no corresponden con las cifras que dan los medios de comunicación cuando hablan de estos temas.
Cuánta razón tienes en eso, Marlu. Investigando sobre la violencia de género para este artículo, me encontré con algunas cosas sorpresivas y sorprendentes, y acusaciones fuertes contra la ley y sus motivos, así como contra las feministas radicales y la supuesta componenda para omitir públicamente las cifras de violencia por parte de mujeres hacia los hombres, ancianos y niños. Pero estoy preparando un post sobre eso.
Jueves, 2 de Abril de 2009 a las 17:32 h.
[...] Mi post sobre el tema: La equívoca violencia de género [...]