Caza de ballenas y diplomacia

matanza de ballenasLos japoneses protegen a sus bosques más que a la milenaria Ciudad Sagrada. Y ni Gotzila ni los múltiples monstruos han podido tocar el monte Fuji. Dentro de Japón no se corta ni una rama de almendro, pero en otros países no dejan árbol en pie. ¿Qué culpa tienen ellos si en otros países les dejan acabar con los bosques? No es su país. Parece mentira que fuera dentro de esa isla que se firmó el Protocolo de Kioto.

También alegan cazar ballenas con fines puramente científicos. Yo no sabía que el arte culinario de servir carne de ballena hubiera alcanzado el nivel de ciencia. Todos saben que se trata de puro interés comercial, pero las mentiras diplomáticas son aceptadas como verdades diplomáticas. Y las verdades diplomáticas se debaten retóricamente, a veces en verdaderos alardes de la más fina hipocresía, unas pocas horas por vez, pues puede resultar agotador hablar sin decir nada, y escuchar sin atender; seguidas de las usuales y prolongadas sesiones de la mejor coctelería.

dos ballenas

El asunto es que los nipones no respetan ni los santuarios balleneros acordados internacionalmente, ni las zonas de pesca pertenecientes a otros países, lo que llevó a la conocida y sonada pelea con Australia. No hacen el menor caso a los acuerdos ni a las resoluciones internacionales sobre la caza de ballenas, tal como no lo hicieron respecto a la resolución de la Comisión Ballenera Internacional (International Whaling Commission) del 2001, a la del 2003, y a todas las demás. En la realidad, la Comisión ha demostrado tener poca influencia y fuerza insuficiente a la hora de la verdad. Cada reunión no parece ser sino un encuentro diplomático más.

acción de Greenpeace No hay quien le ponga el cascabel al gato japonés. La caza no ha terminado, el problema aún continúa. La caza de ballenas, para los japoneses es un imperativo estomacal… y económico. No importa si acaban con alguna especie o la llevan al borde de la extinción, como el caso de la ballena franca; no importa si los animales sufren durante horas mientras agonizan arponeados. Se puede decir que no han dejado de cazarlas, pero ahora han vuelto con ánimos redoblados. Sus buques balleneros zarparon hacia los santuarios internacionales de ballenas. ¡Qué bueno parece ser cazar en un coto donde nadie más lo hace! Los balleneros nipones siguen en su matanza. Se vaticina que este año 2006 se producirá la mayor matanza de ballenas en las últimas dos décadas. Pero todo es en nombre de la ciencia… culinaria.


acción de GreenpeacePero ya no son sólo los japoneses. Los noruegos e islandeses andan en la misma honda ballenera. ¿Si los japoneses lo hacen, por qué nosotros no? Supongo yo que así pensarán ellos. Son cosas de antigua tradición, suelen decir, como pretendida justificación. Y si de tradiciones antiguas se trata, yo sigo preguntándome por qué tontas razones habremos abandonado la antigua y noble tradición romana de las peleas a muerte, para entretenimiento del pueblo. La arena del circo sería un buen lugar para que los políticos debatieran de una forma más efectiva. Si se ha vivido de la diplomacia, quizás no sería malo morir con diplomacia. ¡Salve diplomaticus Césare! Hasta yo me animaría a ir a observar como se desenvuelven esos interesantes debates diplomáticos de espada en mano y tridente en ristre. Es posible que, de esa manera, después del sufrimiento del primer corte, pudieran llegar a generarse acuerdos que se cumplan de verdad.

dos ballenasLas ballenas sufren cuando las arponean. ¿O no lo sabían? Porque hace medio siglo ya se hablaba de eso. ¿O acaso piensan que el dolor físico y el sufrimiento psíquico son exclusivos de los animales bípedos humanos? Hay estudios recientes que aportan “evidencia científica y práctica crucial para comprender a profundidad el grado de maltrato y crueldad en el método actual de matanza de ballenas” y de los padecimientos que esos mamíferos deben soportar antes de morir.

Hay tantas preguntas para hacer.
Los océanos están en crisis. ¿Pero a quién le importa?
¿Los santuarios balleneros tendrán algún futuro?
Con inaudita crueldad masacran cientos de miles de blancos bebés de focas. ¿Es necesario?
¿Es lógico que los intereses comerciales de unos pocos puedan estar por encima de la defensa de los ecosistemas que benefician a toda la humanidad? México piensa que no puede ser.

acción de GreenpeacePara muchos, estos son asuntos en los que no merece la pena pensar. Para otros, evitar la matanza de cetáceos y denunciar la crueldad de los métodos, es algo más que simple cuestión de principios, y se juegan la vida en ello.

una ballenaLos inofensivos y cándidos cetáceos no lo tienen fácil. Si no las matan los cazadores, parece que lo harán los sonares activos de los buques de guerra Estadounidenses. ¿Pero qué tienen de particular las ballenas? ¿Por qué respetarles la vida? Si no puedes imaginarte las respuestas, aquí te darán algunas.

Vía Ambiente Ecológico, encuentro esta reseña sobre una carta del Ministro Kazuo Watanabe, Encargado de Negocios de la Embajada de Japón en la República Argentina en el año 2000, en la que trata de justificar la matanza de ballenas que estaba (y que está) ocurriendo en aguas antárticas. El diario La Nación, de Argentina, en su sección de “cartas de lectores” publicó las respuestas que un periodista fue dando a cada una de las argumentaciones de tan excelso caballero del Imperio del Sol Naciente. A pesar de tener ya seis años, considero estas contra-argumentaciones como piezas de extraordinario valor reflexivo, por la terrible veracidad que encierran, hoy más actual que nunca.

La orca Willy

Ver la historia cronológica del problema de la explotación ballenera.
Los cetáceos.

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