¿Hacia dónde va España?

Mapa de España

En el Derecho Internacional se habla de estados. País, nación y estado no son términos exactamente iguales, aunque coloquialmente usemos más la palabra país debido a su polisemia.

¿Hacia dónde va, España? ¿Pretenden convertirla en un estado compuesto por países independientes en lugar de provincias? ¿Simples autonomías económicas o países distintos dentro de tu territorio? No puedo pensar otra cosa cuando veo el uso tan arraigado del vocablo en los voceros del gobierno, en lo que casi parecieran ser declaraciones y aceptaciones de independencia, cuando se refieren al País Vasco. ¿Vienen ahora el País Catalán y el Valenciano? ¿Luego seguirá el Gallego, el Asturiano, el Canario…? ¿Se pretende desunir lo que estaba unido? ¿Hacia dónde vas España? ¿Quiénes quieren desmembrar el país? ¿Tan diferentes se sienten algunos, tan sólo porque hablan otro idioma, además del español? ¿Debiera yo sentirme británico o yanki, entonces?


Alfonso VII “El Emperador” (1126-1157), coronado emperador dos veces a falta de una, ―aunque la segunda fuere porque nadie le hizo caso a la primera― pretendió la unificación de España. Sin embargo, sobre su reinado pesa, entre otras, la triste sombra de haber dejado perder a Portugal ―que bastante perdidita estaba ya―. Se la llevó Alfonzo Enríquez, quien logró su separación definitiva en 1140. Después de todo su esfuerzo unificador, Alfonso VII cometió la torpeza paternal de repartir su imperio entre sus hijos, entregando Castilla a Sancho III “El Deseado”, y Galicia, León y Asturias a Fernando II. Nuevamente se volvió a separar lo que tan arduamente había sido unido. Muchos otros, más inteligentes ―a pesar de no ser reyes―, sabían en aquellas épocas que la hacienda no se fracciona, sino que se engrandece y consolida. El primogénito se quedaba con todo. Los segundones solían tomar los hábitos en alguna orden religiosa para ver si, con las influencias familiares, lograban llegar a dirigir alguna abadía importante y hacer carrera alcanzando el obispado con la vista puesta en Roma.

Franco intentó conseguir una España unificada ―y no monárquica― aún cuando fuera a tiro de cañón y sangre, con guerra civil incluida y el odio partidista entre amigos, vecinos y familiares. Abiertamente, persiguió también a todos los que disentían ―claro atributo de las dictaduras clásicas―, pensando que eso mantendría la unión que el pretendía ― claro error de los necios, aún cuando el propósito último fuera loable―. Persiguió incluso a la lingüística. Todo lo que no fuera el idioma español debía desaparecer. Ni los dialectos se salvaban.

Ahora estamos en democracia. Al menos eso es lo que se afirma. Por lo menos existe una aparente imagen de democracia, oficial y oficialista. Y recuerdo que la presunción de democracia no solamente se basa en la existencia de una constitución, leyes y separación de poderes. ¿Será cierto o, como algunos afirman, hay también otra tras bastidores, una segunda democracia, una democracia clandestina. ¿O acaso las libertades que la democracia otorga permiten también la coexistencia de parcialidades políticas y comerciales, parcialidades judiciales ―porque no puedo decir que sean imparcialidades jurídicas―, de las que tantas peculiares sentencias hemos leído en la prensa, y persecución lingüística ―como ocurre en Cataluña―, hecho que tanto se condenó durante el gobierno del otrora proclamado caudillo.

Al menos durante el régimen, ETA no hacía de las suyas mientras, en el gobierno, se sentaban a discernir si era conveniente y políticamente correcto conversar amigablemente con ellos, como personas educadas. No necesitaban decidir si se les podría conceder algo de lo que pidieran, como si de simples trabajadores en huelga se trataran o, por el contrario, no había que darles cuartel, como peligrosos terroristas que son. Queremos cambiar ―o vender― paz por presos y de los peligrosos? ¿Cristo por Barrabás? Solo espero que el concepto de democracia que tiene el Presidente del Gobierno Español y su partido no sea el mismo que tienen el Presidente de Venezuela y Fidel Castro.

Y ya que menciono la palabra, ¿será que en la política es tan necesaria la demagogia politiquera, el mentir, engañar, confundir y camuflar los hechos, utilizando un vocabulario ambiguo y confuso, en pro de lo “políticamente correcto”? ¿Será que la expresión contraria ―políticamente incorrecto―, se refiere a todo aquello que, siendo necesario y conveniente para el pueblo, no lo es para los intereses del partido? Cuando no se quiere, o no interesa, enfrascarse en explicaciones o discusiones con un niño, se finaliza el asunto diciéndole “cuando seas mayor entenderás”. ¿Le estarán diciendo al pueblo: “cuando seáis políticos entenderéis”?

Recordar el pasado es una buena cosa, si se hace como enseñanza, para aprender de los errores cometidos. Pero no para tratar de mejorarlos convirtiéndolos ahora en fórmula de éxito, sino para no volver a caer en ellos. La memoria jurídica hace que un pueblo convierta en leyes, aquellos usos y costumbres que han probado ser eficaces para la preservación de la especie y la protección de los ciudadanos. La memoria histórica es un concepto que da para mucho. Porque una cosa es recordar los hechos, y otra muy distinta es el interpretarlos correctamente.

Esa memoria histórica puede servir para preservar usos y costumbres, artes, técnicas, tradiciones, folclore, historias y leyendas, dialectos y lenguas. Puede también ser utilizada para que las nuevas generaciones eviten los errores de sus mayores. O puede ser tomada por manipuladores, como una nueva forma de distorsionar la verdad de los hechos pasados para generar nuevos odios. Un viejo aforismo dice que todo tiempo pasado fue mejor. Yo no lo creo así, a menos que hablemos del Paraíso Terrenal antes de que Eva comiera la manzana de la discordia. Pero habría que ver lo que muchos entienden por volver al pasado.

¿Habrá alguien que desee regresar a una jornada de 12 ó 15 horas de trabajo diario? ¿Alguien quiere volver al nostálgico mundo de los caballos como medio de transporte, para tener que cruzar calles malolientes, llenas de excrementos y orines? ¿Alguno quiere eliminar el teléfono y la Internet para regresar a las épocas de las palomas mensajeras y los correos montados? ¿Hay algún español, tan atormentado por la nostalgia de un supuesto pasado mejor, que quiera regresar al feudalismo medieval para hacer más interesante la peregrinación por el Camino de Santiago, o las vistosas justas caballerescas? ¿Echan de menos las cruzadas o la Inquisición… para ser inquisidores? A menos que sea la dictadura del franquismo, o las viejas monarquía lo que se añoren.

¿A qué pasado queremos volver? Me parece que Alfonso VII dejó más herederos de los que pensábamos. Diera la impresión de que, muchos políticos, desearan vivir en la España del medioevo y ser señores feudales o reyezuelos provinciales. En sus necias pretensiones políticas y de figuración de prima dona, quizás piensen que la única forma de llegar al estrellato de la presidencia de un país, es teniendo el suyo propio, aunque sea minúsculo. Por lo tanto, mientras más micro países se obtengan de dividir la España actual, más posibilidades tendrán de obtener uno en donde encumbrarse. ¿O no es por eso? Porque puedo estar equivocado.

¿Qué prefieren los españoles, más andorras, mónacos y luxenburgos, o una España única y fuerte, territorial, económica, linguística y políticamente unida, con una sólida presencia internacional?

¿Hacia dónde te llevan, España?

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4 Respuestas a ¿Hacia dónde va España?

  1. xurde barbastre dijo:

    Quieren acabar con España porque se estaba conviertiendo en demasiado fuerte. Los españoles viven en su mundo feliz resultado de la LOGSE, el consumismo y la propaganda. España=20 paises=20 paises pobres, pero con 2o grupos caciquiles dominantes. Tan todo pensao chavalin !!!ç

  2. Policronio dijo:

    Enhorabuena por tu estupenda bitácora. He llegado hasta aquí a través de un comentario tuyo en Batiburrillo. Te pongo en “Favoritos” para leerte a menudo. Saludos.

    PING:
    TITLE: A vueltas con la memoria histórica
    BLOG NAME: A sueldo de Mosc?
    Izquierda Unida Verds y Esquerra Republicana de Catalunya quieren que el Gobierno se dé prisa en la aprobación de la ley de memoria histórica, mientras que Fernández de la Vega anuncia que necesitan más tiempo porque el asunto tiene más…

  3. martin dijo:

    la caida del imperio español no acabó en el siglo XIX, si seguimos así de ESPAÑA no va quedar ni el recuerdo

  4. HANK dijo:

    Cómo cojones vamos a ser un país fuerte, si en una de las cosas que estamos pensando es en dividirnos? (una de ellas).
    Siempre dando la nota con gilipolleces, así vamos, y ni que decir tiene, esta actitud nos depara un futuro que ni de coña pinta bien.
    España es hoy en día la puta escoria de Europa, (le joda a quien le joda) por demasiadas cosas. Gracias como siempre a la maravillosa gestión de nuestros politicuchos de mierda y por supuesto la del pueblo español que son los que les dejan la papeleta en la urna. Sacaros la cabeza del culo de una puta vez. Insensatos.

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