Acepta el asiento y calla

vagon de MetroSon muchas personas las que se quejan de la falta de cortesía, por parte de quienes no ceden sus asientos a las personas de más edad viajando en autobús o Metro. Y no dejan de tener razón. Es bastante lo que se podría escribir sobre eso.

Sin embargo, yo he perdido la cuenta de las veces en que, viajando en el Metro de Madrid, he observado como algún hombre, amablemente, se levanta para ceder el asiento a alguna mujer mayor. Y ya me parecen demasiadas las veces en que ella rehúsa el asiento, incluso con gran insistencia y voz fuerte, volcándose en disculpas, tales como: “No lo necesito, no estoy cansada, no se preocupe, no tiene por qué molestarse…” Y la que considero la más tonta de todas, quizás, es cuando alegan que se van a bajar pronto. Algunas veces, quien no se fije bien, podría hasta pensar que, alguna de estas señoras, hasta se ha ofendido por el ofrecimiento recibido.

En uno de los casos que presencié, una mujer menuda y de unos 80 años de edad, había rehusado el asiento, con una insistencia que me resultó hasta cansina, alegando que se bajaba en la siguiente parada. Casualmente, el tren se quedó detenido entre las dos estaciones durante unos veinte minutos, debido a una falla eléctrica. Pero nadie en el vagón le volvió a ofrecer el asiento a la señora.

Me parece que el cortés hombre (o mujer) que hace el ofrecimiento y es rechazado, se siente como un somero tonto. Y cuando esto le sucede varias veces, pues ¡al diablo con ellas! Se le terminan quitando las ganas de hacerlo de nuevo.

¡Mujer, no importa si no estás cansada, no importa si te vas a bajar dos paradas más allá, sonríe, acepta el asiento que te ofrecen, da las gracias y cállate! El único trayecto corto es el que se hace sentado.

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3 Respuestas a Acepta el asiento y calla

  1. Pues he de darte la razón por que a mi ya me ha pasado, y la frase más célebre es “no gracias, me bajo en la siguiente parada” para luego verlas todas las siguientes paradas alli de pie.

    Eso si, como suban y nadie les ofrece nada empiezan a mirarte con los ojos torcidos y estrema indignación… Vamos las he visto has regañando a chavales jóvenes por “lo mal educados” que son por no ofrecer su asiento.

  2. redjhawk dijo:

    De todas formas, y como ya se sabe, no conviene generalizar. Seguramente, los abuelos que miren mal a la gente serán siempre los mismos, les dejen el asiento o no; es decir, si les dejan un asiento se quejarán de que el asiento va hacia atrás o de que está demasiado atrás.
    Aún así, creo que en muchas ocasiones, yo (chico de cerquita ya de 22 años) me merezco más el asiento que cualquier que entre por la puerta. Al salir de la universidad, pasamos por un par de centros comerciales en los que, muchas veces y a última hora de la tarde, se montan mucha gente mayor. Ya me dirás tu como me siento yo, después de jornadas de entre 9 y 12 horas dando clase y haciendo prácticas y como se tiene que sentir la gente mayor tras toda una tarde de compras, cafés y charletas con los amigos

  3. jodie398 dijo:

    Pero vamos a ver ,nadie esta obligado a sentarse si no le apetece no?todos hacemos las cosas con la mejor intencion y ya esta no juzgemos a los demas ,sus motivos tendran.
    Que tenemos que estar dando explicaciones constantemente de lo que nos apetece y de lo que no.
    Saludos

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