El futuro de los libros electrónicos en España

una estanteria con librosSi no existiera Internet y aún estuviéramos constreñidos a lo que se nos quiere informar por los medios periodísticos tradicionales, quizás las grandes empresas editoriales y los libreros me habrían llegado a convencer de que el formato de eBooks o libros electrónicos, que está surgiendo en otras partes del mundo, no tenía futuro, menos aún en España. Afortunadamente existe Internet para poder conseguir información mundial que desmiente tal afirmación.

En una interesante entrevista titulada “Pronto veremos autores y editores 100% digitales” que se le hizo en junio a Javier Celaya, Director del Máster en Comunicación Digital de la Universidad de Alcalá de Henares, una de las cosas que dijo fue:

«La argumentación de que la implantación de los libros electrónicos será lenta porque aquí (España) no hay demanda no es cierta. Los lectores están leyendo en pantalla más de lo que las editoriales sospechan, o mejor, más de lo que las editoriales quieren reconocer. Los medios de comunicación digitales o los medios en formato tradicional que tienen versión digital tienen más lectores en pantalla que en papel, otra cosa es el modelo de negocio, pero desde el punto de vista de lectura gana el formato digital. Siempre se pone como ejemplo el New York Times, que tiene un millón de lectores en papel y 21 millones de lectores de su versión digital.»

A título de referencia, por cada 100 ejemplares del último libro de Dan Brown vendidos en papel en Amazón, se han descargado 120 en versión electrónica. Actualmente afirman que: las ventas de libros en formato electrónico casi duplican las del formato en papel.

Cuando hace unos pocos meses leí que en España las grandes casas editoriales creaban Libranda, como una plataforma para la creación y difusión de eBooks, fui excéptic. Por lo que se explicaba entendí que no estaban dispuestos a cambiar el modelo de negocio, tal como ha ocurrido con las casas disqueras. Solo el que dijeran que pretendían ofrecer una reducción de apenas el 30% en el precio del libro en formato electrónico, que “incluiría costes de papel y distribución que se trasladaría al comprador de forma íntegra” me hizo ver la funesta pretensión de pensar aún en el modelo los libros impresos. ¿De qué costes de papel y distribución hablan, si se trata de un formato electrónico descargable a través de Internet?

¿Costos de digitalización?

Por supuesto que escanear por OCR cada página de un libro impreso para digitalizarlo es un trabajo que tiene un costo. Pero en los últimos años, casi a cualquier concurso literario que quieras presentarte suelen pedir el envío de la obra por Internet o en un soporte digital en un documento de texto .doc. Es decir, la quieren ya digitalizada. Otro tanto hacen las editoriales.

Pensar que el costo de un ebook en España estaba previsto para estar apenas un 30% por debajo del precio de un libro impreso, me indicó que algo no estaba bien en esos cálculos, dado que el producir formatos electrónicos cuesta 10 veces menos que libros en papel (los hay que afirman que el costo es 100 veces menor). Porque, según esas cifras de Libranda, un libro que se compre por 30€ en las librerías costaría 21€ en formato digital. Me parece excesivo si lo comparas con los 5$ a 12$ (3,50€ a 8,60€) en Amazón, 9$ (6,40€) promedio en la eBookstore de Barnes&Noble y aún menos en la iBookStore de Apple (con títulos disponibles como La caída de los gigantes, de Ken Follet, por 15€), notarás que algo no está bien con los precios de referencia indicados por Libranda.

Mirando en la Casa del Libro, los precios que encuentro para los eBooks van de los 10€ (14$) hasta los 17€ (24$), como es el caso del último de Kent Follet que, en contrapartida, en Amazon está en menos de 14$ (10$ menos). Entiendo entonces que, en opinión de algunos, “Libranda, la plataforma tecnológica del ebook en español nace muerta.”

Yendo más allá, observando la avalancha de inexactitudes, temores y supuestos, incluso mentiras, que vienen esgrimiendo representantes del sector editorial, así como la mención a que debiera aplicarse a los dispositivos de libros electrónicos un CANON similar al existente para la música, ya vamos entendiendo que todo se trata de proteger su modelo económico actual. Me parece que Ricardo Galli ha dado en el clavo cuando dijo que Libranda no pretende vender ebooks.

Tabletas y la falacia narrativa perfecta.
La industria editorial apuesta por ebooks caros y difíciles de comprar.

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Una Respuesta a El futuro de los libros electrónicos en España

  1. Goathemala dijo:

    Tu mismo lo dices, en España son muy caros aún. Seguramente con el tiempo acabaré comprándome uno de esos dispositivos de lectura.

    Abrazos.

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