El Metro, ese otro mundo

Pasajeros subiendo al MetroHace muchos años que no voy a Barcelona, pero ya entonces había estaciones del Metro que parecían centros comerciales. Se podía hacer casi de todo, desde compras muy diversas y comer de tasca o restaurante, hasta operaciones bancarias, pues en ninguna estación faltaba un cajero automático o una sucursal de la omnipresente «Caisha». No era necesario tener que salir a la superficie, cosa que se agradecía en pleno invierno, o si llovía a cántaros. En el Madrid de hoy, la mayoría de las estaciones de Metro son más limitadas en ese sentido, y con las remodelaciones actuales parece que van quitando las pocas tiendas existentes.

Si hay algo que caracteriza al sistema del Metro, es que los usuarios siempre están con prisa; bien porque van a trabajar y se les hace tarde, o porque se dirigen a comer y tienen poco tiempo; o bien porque quieren llegar pronto a casa. Perder un tren que está saliendo de la estación puede significar esperar entre 4 y 10 minutos por otro, según la hora y la línea, con lo que, si tienes que hacer dos transbordos y te sucede igual en ambos, podrás añadirle hasta veinte minutos a tu viaje.

Pero el sistema del Metro es más que escaleras, pasillos, tiendas y andenes. Forman un submundo bueno para otras cosas, tal como mantenerse caliente en invierno; sobre todo para quienes necesitan subsistir por carecer de una vivienda. En invierno particularmente, casi en cualquier pasillo de cada estación, puedes escuchar diversidad de música y de instrumentos musicales. Y cuando ya no hay sitio, los músicos se vuelven itinerantes, de vagón en vagón, tocando o cantando, solos, en dúos o tríos, solicitando alguna moneda como pago por su arte.

Musico tocando guitarraEn la estación de Alonso Martínez, por ejemplo, un día cualquiera de invierno podrías encontrarte con este personaje de la foto. ¿Lo has visto? Puedes limitarte a pasar de largo, o puedes detenerte para ocupar los diez minutos de espera por el próximo tren, porque posiblemente ya no llegabas para alcanzar el anterior. Y puedes escuchar lo que canta, y hasta conversar con él. ¿Sabes como se llama? Pues su nombre es Aldo Adler.

Yo me detuve a escuchar su interpretación de una pieza de Silvio Rodríguez. Luego, respondiendo a mi curiosidad, Aldo me cuenta que, en promedio, se detienen unas quince personas por día, para escucharlo por unos momentos, e incluso, como yo, para conversar un poco. Algunos compran uno de sus CD, que son legales, muy legales. Son el fruto de la auto-edición. Así que puedes comprarlos sin miedo a la SGAE, y sin que te cobren el canon. Yo le compré dos, el de Compadre Juan y el de Madrish. Pensaba encontrarme con unas grabaciones caseras, de él mismo, su guitarra y un fondo de música de playback, tal como su presentación allí, en vivo. Pero me sorprendió encontrar algunos buenos trabajos de cierta calidad, ejecutados en estudio, con un grupo de entre diez y catorce instrumentistas y coros. Me di cuenta que, al igual que con los libros, hablar de «autoedición» no se refiere a trabajos caseros.

Si, amigos, corredores de la maratón diaria en el submundo de los pasillos del Metro, hay mucha vida allí. Cierto que hay muchos dramas tras de esos artistas, pero también mucho arte verdadero. Te encontrarás al que apenas puede sacarle algunos malos sonidos a una flauta dulce, que se compró hace poco. Posiblemente lo hace porque se siente más valorado como persona si realiza algún esfuerzo, en lugar de sólo mendigar una limosna. Y verás al que arranca melodías con un par de dedos en el teclado de un órgano electrónico, con profusión de sonido, pero gracias al abuso de las melodías y acordes de acompañamiento automático que traen esos instrumentos. Pero si tienes algo de oído y vista, también podrás encontrarte a tremendos músicos, que conocieron mejores épocas, pero venidos a menos por el desempleo. ¿Los has notado?

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Anécdotas del Metro

Post en otros medios:
En Metrocuentos: Algunos personajes característicos del Metro

Actualización 15-07-2007: En su página web, Aldo tiene todo lo que considera que se debe saber sobre él, y podrán escuchar trocitos de sus canciones, tan solo como muestra.

Actualización 05-09-2018: Actualmente ya se puede disfrutar de sus piezas completas. Lo que no es posible es descargarlas. No lo quieras todo.

On this day..

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5 respuestas a El Metro, ese otro mundo

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