La reforma a la Seguridad Social

Relevo generacional

Generación de relevo

Hay un punto que me llama la atención en la reforma que se hace a la Seguridad Social española. Y es el que se refiere a la denominada la prolongación voluntaria de la vida laboral más allá de la edad ordinaria de jubilación, que no es otra cosa que permitir que las personas con 65 años de edad puedan seguir trabajando, si así lo desean, en lugar de la jubilación automática y obligada que regía hasta ahora.

Puedo entender que muchos no deseen jubilarse, por muy diversos motivos personales, sobre todo si, además, ahora se les incentiva con un aumento del 2% en la pensión, por cada año que sigan trabajando. Y puedo entender la preocupación del Gobierno ―y de los españoles en general― por el problema del envejecimiento de la población, y de la falta de generaciones de relevo para continuar los aportes a la Seguridad Social y el adecuado sostenimiento a los jubilados, como ya escribí en varias ocasiones. Pero tenemos también el problema del desempleo, que no ha sido solucionado. Es un gran porcentaje de ciudadanos, jóvenes la mayoría, que no encuentran empleo estable, o que tienen grandes dificultades para acceder a su primer empleo.

No he realizado aún un análisis al fondo de todas las reformas que, en principio, parecen positivas. Pero me pregunto si, esta de la continuidad laboral sobre los 65 años, se ha hecho en beneficio del ciudadano o de la institución de la Seguridad Social.

Si un trabajador se jubila, ―sobre todo si no es autónomo, sino trabajador por cuenta ajena― lo usual es que se contrate otro para sustituirlo en sus funciones, o se haga una promoción interna, con lo cual siempre quedará un puesto vacante en algún nivel, que deberá cubrirse contratando a un nuvo empleado. En ese caso, el nuevo trabajador continuará aportando a la Seguridad Social, pero esta tendrá un nuevo jubilado al que mantener.

En el modelo propuesto, al permitir que el trabajador siga en sus labres por encima de los 65 años de edad, la Seguridad Social sigue teniendo su aporte económico, pero se ahorrará el pago de esa pensión por varios años, todos los que el trabajador quiera, o pueda continuar trabajando. Pero, en este caso, seguirá habiendo un desempleado que no consigue un puesto de trabajo. ¿Es eso beneficioso para la ciudadanía? ¿No era una reforma para hacer después de haber llevado el desempleo a cero, o aniveles insignificantes?

Mis artículos relacionados con este tema:
Un gobierno que sea partera.
La soledad que nos espera.
Una España envejecida.
España, el gran geriátrico.


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8 respuestas a La reforma a la Seguridad Social

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