Alá es grande. Allahu akbar. Dios es grande.

Grafia árabe de la expresión Alá es grande.¡Alá es grande! ¡Dios es grande!

Alá es Justo, Compasivo y el más Misericordioso.
Dios es Justo, Compasivo y el más Misericordioso.

En lo escrito, ¿qué diferencia hay entre las expresiones que comienzan con Alá y las que comienzan por Dios?

Ninguna. Eso si partimos de la premisa de que en las tres principales religiones monoteístas: cristiana, islámica y judía, existe una única deidad suprema, que se dice que es la misma (no hay otra), aunque se le conozca por distintos nombres.

Sin embargo, el simple uso de la palabra Alá, en esas expresiones, implicará que cualquiera no musulmán que la escuche decir a alguien pueda salir corriendo a llamar a la policía, porque hay una yijadista.

A lo que hemos llegado en esa sociedad desinformada y manipulada por trabajos de ingeniería social, por parte de perros de la guerra y por intereses económicos mundiales, que tienen interés en lograr un enfrentamiento permanente entre musulmanes y el resto del mundo.

Si en el medio de la Plaza de Sol, en Madrid, en Times Square en Londres, la Union Square de New York o en la Place de la République en París, un hombre dijera con voz fuerte algo como:
¡Dios es grande! ¡Él nos ha enviado a Jesucristo, su único hijo, para salvarnos del pecado! ¡Dios es grande y misericordioso! ¡Alabado sea el nombre de Dios!

Yo me atrevería a asegurar que todos quienes lo oyeran pensasen que se trata de otro Evangélico más, quizás algún Testigo de Jeová dando sus charlas evangelizadoras y salvacionistas.

Pero si esa persona comenzara gritando: «¡Alá es grande y misericordioso!», quizás en un minuto no quedase persona alguna en la plaza. Todos correrían chillando y más de uno asegurará que el hombre tenía un cinturón de explosivos. Y te puede costar la vida.

¿Por qué?
Si tú eres uno de los que reaccionaría de esa manera, detente un momento y piensa el porqué.

Yo crecí escuchado fórmulas como: «Que dios te críe, te cuide y te favorezca». Y si iba para alguna parte me decían: «Ve con el favor de Dios». O también: «Ve con Dios y con la Virgen». En Venezuela es de uso corriente que los niños pidan la bendición a los adultos, tanto cuando llegan como cuando se van. La fórmula sería la de «Dame la bendición», que escuetamente se ha llevado a un simple: «Bendición», cuya respuesta es «Que Dios te bendiga». Y no solamente entre niños, sino de adultos hacia sus padres.

Tenemos fórmulas de saludo, generalmente breves. Un: Hola, un ¿Qué tal? o un ¿Cómo te va? Un hasta luego. Adiós. Los italianos tiene el ciao, tanto para saludo de entrada como de despedida; son más económicos en eso.

Los musulmanes también las tienen. La más ordinaria es la fórmula preceptiva que utilizan para todo. Ella es:
«Al-Salâmu ‘alaikum» (Que la paz de Alá sea contigo), a la que se responde:
«Wa-ʽalaikum al-salâm» (Y contigo sea la paz de Alá).

El saludo puede ser mucho más largo y formal:
«Al-Salamu ‘Alaikum wa Rahmatullah wa Barakatuhu». (Que la Paz de Alá, la Misericordia y las Bendiciones sean contigo).
Y pueden despedirse o despedirte con fórmulas como:
«Tariq al-salama» [Camino de paz]: equivalente a “que tengas un buen viaje”.
«Ma‘a al-salama» [Con la paz]: equivale a un “que la paz te acompañe”, para las despedidas generales.

«¡En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso!». Es la fórmula que acostumbraban a utilizar al inicio de cualquier libro o texto, incluso de narraciones de cuentos e historias. Porque para ellos toda acción se realiza en el nombre de Alá; así de simple.

Ellos tienen muchas otras fórmulas en el hablar diario, tales como la que motiva el título de este artículo:
«Alá es grande». Al·lahu-àkbar. Es llamada «takbir». Se trata de una expresión de fe muy utilizada en el mundo musulmán como exclamación informal y también como una expresión formal de fe.
https://es.wikipedia.org/wiki/Al%C2%B7lahu-%C3%A0kbar

«Alá es misericordioso». «Alá lo perdona todo». Son simples expresiones. Porque resulta que Alá tiene noventa y nueve nombres sagrados. No son mas que adjetivos que expresan atributos divinos, tal y como los tenemos en el cristianismo para referirnos al Creador.

La existencia de los 99 nombres se debe a un jadiz (dicho atribuido al profeta Muhammad): “dios tiene noventa y nueve nombres, cien menos uno. Quien los cuente entrará en el Paraíso. Él es el singular, y le gusta el non (número impar)” (jadiz de Abu Hurairah).

https://es.wikipedia.org/wiki/99_nombres_de_Dios
Y sobre esos noventa y nueve podríamos seguir agregándole todos los que se nos ocurrieran en una cantidad tendiente al infinito, ya que, en sí mismo, Dios es infinito y lo contiene todo.

¿Pero qué ocurre con algunas de esas expresiones islámicas? Particularmente cuando son escuchadas por alguien manipulado por esa ingeniería social, que pretende que veamos a todo musulmán como a un terrorista potencial.

Una persona está sentada en un avión y, como muchos otros pasajeros, antes del vuelo realiza una llamada a algún familiar y dice para finalizar: «Con el favor de Dios».
Quienes estén sentados cerca no pensarán nada en particular. Pero si esa persona finaliza diciendo «Alá es grande», alguien se levantará gritando y advirtiendo a la tripulación de que hay un yijadista en el avión, y lo detendrán. Ya ha sucedido con un hombre que hablaba con su padre. Si él hubiera terminado su conversación con la frase usual de «Al-Salâmu ‘alaikum», quizás no hubiera ocurrido nada en ese vuelo, quizás; todo hubiera dependido del nivel de paranoia de quien lo escuchó y lo denunció.

Pero la expresión «Alá es grande» “Al·lahu-àkbar” ha sido demonizada a tal punto, situación a la que han contribuido la prensa y las redes sociales, que ahora quien la dice es un yijadista o un terrorista dispuesto a inmolarse matando a muchos o a cometer una masacre. Qué desgracia de sociedad tenemos, si acaso hemos llegado a eso.

¡Alá es grande! ¡Dios es grande!

Si tú no lo sabías, amigo lector, ocurre que las expresiones «Dios es grande» y «Dios lo quiere» fueron utilizadas por los cristianos durante las cruzadas, tanto como justificaciones para sus actos como gritos de batalla contra los musulmanes.

¡Dios lo quiere! Fue la justificación que dio el papa Urbano II para dar inicio a lo que se conoció como la Primera Cruzada. Como muchos sabrán, ocurrió durante el Concilio de Clermont de 1905, convocado por Urbano II para pedir a los reyes y nobles de Europa que organizasen una expedición militar, tendiente a liberar del dominio musulmán los lugares que eran considerados santos por la religión cristiana, particularmente la ciudad de Jerusalén.

Esa misma expresión, en unas épocas de fanatismo religioso total como fueron aquellas, fue el tapabocas utilizado por reyes, obispos, cardenales y representantes del papado en Tierra Santa, para poner punto y final a cualquier decisión que tomaban y sobre la que no querían réplicas. Porque como si ellos tuvieran teléfono con conexión satelital directa con Dios, quien les comunicaba lo que él quería y lo que no, cualquier intento de contradicción al argumento sellado con la expresión de «Dios lo quiere» era calificado, de inmediato, como sacrilegio o blasfemia, lo cual podía tener muy malas consecuencias para el atrevido.

Por eso fue que, durante las tres cruzadas, se cometieron tantos errores e insensateces que costaron batallas, millones de vidas y, finalmente, la pérdida de Jerusalén y la denominada Tierra Santa. Que de santa no tiene más que el nombre, y está regada con tal cantidad de sangre inocente que debiera de encontrase completamente yerma.

Enlaces de interés:
Sobre los 99 nombres de Alá.
https://es.wikipedia.org/wiki/99_nombres_de_Dios.
En este enlace de Wikipedia los mencionan e indican el significado literal y escueto. Sin embargo, por mi experiencia sé que es sumamente difícil e inexacto resumir en una palabra o expresión el complejos significado que los musulmanes le dan a algunos de esos atributos. Tal es el caso de los atributos de Al-‘Aziz, Al-Ghaffâr, Al-Jabîr, Al-Ghafûr y otros, razón por la que yo, cuando los utilizo en mis novelas los coloco en árabe y no su escueta traducción literal.

En este otro enlace explican de manera bastante amplia cada uno de esos 99 nombres, para quien tenga interés en la materia.
http://www.arabespanol.org/islam/nombres/index.htm

He de aclarar que, aunque para aquellos con cultura adecuada, cualquier nombre que se le dé al Creador Uno no está sino designando al Único, porque no hay otro (lo llamen Dios, Jeová, Alá o como quieran), no todos están de acuerdo, particularmente entre los musulmanes. Hay quien no solo piensa, sino que afirma que decir Dios no es lo mismo que Alá, ya que este es un concepto superior. En fin: que hay para todo.

On this day..

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