Tu nombre refleja tu personalidad

dos personas vestidas de penitentesTodo nombre propio significa algo.
Al menos eso era válido antaño. Porque hoy día, particularmente en Sudamérica, se tiende a crear nombres propios por la mezcla del nombre de los padres. Así tenemos que de una Julia y un Manuel pueden ponerle a una hija el nombre de Yulima.

Otros nombres por esas mismas partes del mundo, particularmente en el Caribe, son derivados fonéticos de palabras en otros idiomas. Como el caso del nombre de mujer Yusneivy, que no es más que la transcripción fonética de “U. S. Navy” (Marina de los Estados Unidos), que tenían pintados los buques de la armada norteamericana en las bases de Puerto Rico y otras.

Todo nombre y todo apellido significan algo, aunque quizás no lo sepamos. Eso es así en cualquier idioma, aunque en español se ha perdido muchísimo el conocimiento del origen y significado de los nombres y apellidos, al punto de que, salvo poquísimas excepciones (como Caridad, Fe, Consuelo y otros), los mismos son de uso exclusivo para designar a las personas, y no entran dentro de las palabras de uso corriente. Sin embargo, en lenguas como el chino, coreano, árabe y otros idiomas, los nombres propios siguen siendo palabras de uso diario.

Por ejemplo, en árabe se puede decir de un individuo que es noble o generoso, para lo que se utiliza la palabra karim, que por sí misma es también un nombre propio bastante usado. En coreano, el nombre Ha-Yun vendría a significar la luz del sol en verano. Pero tratar el significado de los nombres no es el propósito de este artículo, sino el de su supuesta relación con la personalidad.

Dime tu nombre y te diré cómo eres. ¿Te parece?

El propósito de esta entrada es poner de relieve la asociación que se pretende hacer entre el nombre y la personalidad del individuo que lo lleva. Sobre esto ha corrido bastante tinta, todo ello sin fundamento lógico ni estadístico. ¿Por qué lo afirmo?

En un lugar sin contaminación lumínica observa el cielo estrellado. Si tienes conocimientos de astronomía podrás identificar múltiples constelaciones. Pues bien, mediante un simple ejercicio podrás lograr que la de Orión, Escorpio, la Osa Mayor y todas las demás tengan formas diferentes a esas. También puedes crear constelaciones nuevas. No es más que unir puntos de luz de manera caprichosa y las posibilidades son infinitas. En eso se basa también la astrología, en cierto modo, a la hora de elaborar horóscopos.

A este artículo lo he titulado Tu nombre refleja tu personalidad. También pudo haber sido: Dime tu nombre y te diré cómo eres. Esto es lo que pretenden hacernos creer muchos panfletos web que corren por ahí. Algunos de esos sites son de mucho cuidado, ya que una visita a esos lugares y llenar los datos que piden podría convertirse en un quebradero de cabeza, si acaso te has dado cuenta de lo que has hecho y de lo que ellos harán con tus datos. Hay advertencias policiales al respecto.

¿Realmente piensas que tu nombre refleja tu personalidad, y que tan solo por decir tu nombre te podrá alguien decir cómo eres y te comportas?

Nadie, absolutamente nadie puede atreverse a afirmar que ese nombre de Alfredo, Ernesto, Álvaro, Elvira, Josefina o cualquier otro nombre, que te tus padres eligieron incluso antes de nacer, refleje la manera en que terminaste siendo como individuo. Aunque también cualquiera puede hacerlo y acertará en muchos puntos. Te estarás preguntando cómo es esa contradicción. Veamos:

Si para tomar una decisión binaria (ir o no ir, hacer o no hacer, comprar o vender…) lanzas una moneda al aire, a cara o cruz, tienes el 50% de posibilidades de que la respuesta sea la más adecuada. Quizás resulte un porcentaje mayor que decidir simplemente al tun-tun. Como bien se dice: Incluso un reloj parado acierta a dar la hora dos veces diarias.

Con esto de indicar la personalidad asociada a un nombre es sumamente sencillo, ya que no hay más que agarrar los rasgos de personalidad y de carácter que son frecuentes en el ser humano y los comunes a todos. Te pongo este caso:

Si te llamas Armantero eres normalmente una persona optimista, inteligente, comprensiva y alegre, aunque en tu vida no faltan esos momentos de abatimiento y pesar depresivo, de los que sueles reponerte con rapidez. Te agrada el orden y que cada cosa esté en su lugar, aunque no es algo que condicione tu vida de manera obsesiva, y no te afecta demasiado un cierto desorden ocasional. Eres una persona sensible y abierta a las opiniones de los demás, pero te exasperan las opiniones carentes de fundamento y sin sentido, y quienes te quieren imponer las suyas pasando por encima de las tuyas. No te gusta tener que repetir las cosas y aborreces que a ti te estén repitiendo lo que tienes que hacer. En el amor buscas pasión y esa estabilidad emocional que da la confianza absoluta en tu pareja.

¿Te has sentido identificado en algo?

Lo más probable es que tengas alguno o varios de los aspectos descritos. Y mientras más hubiese agregado yo, más posibilidades habría de que tuvieses algunos o bastantes más.

Posiblemente haya muchas personas que digan: Es que me han retratado por completo.

Sustituye el nombre de Armantero por el que quieras. Si es un José, dime si entre todos los millones de personas que se llaman igual no habrá suficientes miles que se vean reflejados en esa tipología. O un Juan, Fernando, Álvaro, María, Isabel, Rosa, Lucrecia…

Como diversión está bien, pero que no te la jueguen.

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