Antisexismo, solo en apariencia

Dibujos infantiles

Una ley contra la violencia de género; igualdad de oportunidades y de salario para el hombre y la mujer; igual cantidad de unos y de otras en las listas de los partidos políticos y, lo último de las navidades pasadas, la campaña contra los juguetes que reproduzcan estereotipos sexistas. Nada de balones, pistolas y juguetes bélicos para ellos, ni de muñecas y cocinitas solo para ellas. Al fin y al cabo, los grandes chef son hombres, y las mujeres también juegan fútbol, usan armas y vuelan aviones de combate.

Los esfuerzos por esa igualdad político-social entre el hombre y la mujer parecían ir bien, hasta ahora. Porque resulta que, en educación, las cosas deben mantener su uniforme tradición, al parecer. En los colegios la falda es un símbolo femenino y los pantalones uno masculino y, para muchos, así debe continuar.


Las ventajas para los padre y sus hijos, del uso de un uniforme, son muchas y harto conocidas. Pero no me parece que, hoy en día, tenga sentido que, en los colegios que usan uniformes, se obligue a las niñas a ir con falda. No se trata de no usarlas, sino de la imposición que les prohíbe a ellas vestir pantalones en el colegio. En Madrid 240.000 niñas no pueden ir con pantalones a clase.

No es difícil tener un uniforme femenino dual, o alternativo, que incluya tanto la falda como el pantalón, y que cada una elija llevar lo que guste, según la época del año o su conveniencia. Vetar el pantalón a las niñas es decirles que son distintas a las niños.

On this day..

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3 respuestas a Antisexismo, solo en apariencia

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