Caracas se rinde ante los motorizados

Autos en autopista de Caracas

Llega usted a Caracas viajando en taxi o en el auto de un familiar o amigo. Detenido en una de las tantas y casi permanentes colas del denso tráfico, en alguna de las autopistas, se fija en una doble raya discontinua de color amarillo pintada en el suelo (*), separando el canal rápido del canal derecho contiguo. Usted se pregunta cual podrá ser el propósito, y por qué los automovilistas procuran mantenerse apartados de ella, como si estuviera electrificada. Pero no tarda mucho en descubrirlo.

Mientras su vehículo está detenido en el tráfico, o circulando apenas a unos 15 ó 20 km por hora, una horda de motorizados pasan por aquella doble franja a velocidades de 60 ó 70 km por hora, tocando la corneta, exigiendo paso franco. Ahora ya lo sabe, se trata del «canal moto».
motos circulando entre autos

Y cuídese mucho de no arrimarse bien para la izquierda si usted circula por el canal rápido, o hacia su derecha si lo hace por el contiguo; porque algunos de esos motorizados, lo menos que hará será mencionarle la madre, refrendado con gestos de los más significativos. Pero líbrese de quedar atravesado si intenta cambiar de canal, porque si alguno de ellos tiene que reducir su velocidad, o pasar por el agravio de verse en la necesidad de poner un pie en tierra, los insultos que usted recibirá son irrepetibles, eso si no deciden romperle algún cristal del auto. Así mismo, tal y como se lo cuento.

Durante muchos años, en Caracas estuvieron prohibidas dos cosas a las motos: llevar «parrilleros» (personas atrás) y circular por las autopistas. Pero desde que se les ha permitido, no pasa un día sin que varios estén involucrados en un accidente, o sin que surja un problema con algún conductor. Simplemente, han tomado la ciudad por sus fueros.

Si usted no vive en Caracas, no tiene idea de lo que significa verse involucrado en un accidente con un motorizado. No importa si su auto estaba detenido y la moto se estampó contra él, por la propia culpa del conductor. De inmediato, en su ayuda se reunirán más de una docena de motorizados con actitudes agresivas, que intentarán comérselo a usted vivo, exigiéndole pagar los daños, aún cuando usted no tenga culpa alguna. Y si no lo agreden físicamente podrá darse por satisfecho.

No podemos decir que el actual imperio de los motorizados sea una de las tantas permisibilidades de este gobierno revolucionario, porque ninguno, en época anteriores, le ha puesto cascabel al gato. Es más, no se ha intentado, porque nunca han querido hacerlo. Y nótese que digo «querido» en lugar de podido. Los motorizados (también los autobuses y taxis, en ese orden), hacen lo que quieren. Las leyes de tránsito no se aplican a ellos. Para un motorizado en Caracas, y en Venezuela en general, las aceras son sitios donde estacionar sus motos, o circular por ellas cuando les conviene; los semáforos en rojo son tan solo una indicación de reducir la velocidad un poco, (o de acelerar, según sea el caso); y no existen calles con flechado contrario.

Por supuesto que hay conductores de motos respetuosos, porque debido al tremendo problema del tráfico, muchos han decidido utilizar ese tipo de vehículo para poder ir a sus trabajos a tiempo, sin tener que darse tremendos madrugones. Pero son los menos.

Para aumentar los males, desde un tiempo a esta parte, debido a lo caótico que se ha vuelto el tráfico, existen las denominadas «moto-taxis». Tal y como lo leen. Los motorizados se acumulan en los sitios estratégicos y ofrecen sus servicios como taxis. Le dan un casco al «pasajero» y salen tal cual hacen como cuando van solos: a toda velocidad, zigzagueando entre el tráfico, saltándose los semáforos y comiéndose las flechas cuando lo creen oportuno. Todo con tal de llevar a su pasajero «rápidamente» a su destino; la seguridad no cuenta para nada. Y el caso es que, al parecer, cobran tanto como un taxi.

Hasta donde he sabido, esa actividad no está permitida en ninguna de las leyes pertinentes, pero existe una permisibilidad de facto por el simple «dejar hacer». Y tampoco existe ningún control por parte de las autoridades competentes. Es utilizada cualquier tipo de motocicleta, indistintamente de su cilindrada, configuración o condición mecánica. ¿Habrá alguien que se atreva a poner orden en este caos?

Nota (*). En realidad, esa doble raya amarilla se encuentra solamente en algunas autopistas, como la de Las Mercedes, en donde han sido tomadas las fotos, y es utilizada para colocar unos separadores a fin de crear un canal VAO, o de contraflujo, para aliviar el tránsito en el sentido de más circulación durante las horas pico.

On this day..

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