Como destruir un país

Sudamaerica

1- Hazte con el poder presidencial. Si no lo logras mediante un golpe militar hazlo por la vía de la elecciones. Como los pobres son la mayoría dirígete a ellos; son los que más anhelan cambios y aceptan cuentos dulces donde ellos sean los gloriosos protagonistas. Promételes aquello que quieren escuchar; si no sabes qué, yo puedo hacerte una lista. No te importe mentir; convéncete de que la mentira es necesaria y que los otros también son unos mentiros. Además, los fines justifican los medios.

2- Asegúrate el apoyo del ejército, aunque tengas que pagarles montones de dinero a los jefes y comandantes. Pero como no se puede confiar por mucho tiempo en los militares, porque nunca se saben cuándo pueden voltearse, crea un ejército propio con mercenarios y con los montones de exaltados que habrás conseguido con tus promesas y dinero.


3- Con sangre, sudor, mentiras, engaños, los hombres de negro, terror y cuanto sea necesario, controla el Poder Judicial y el Congreso, para que no obstaculicen tus planes. Conserva la impresión de democracia manteniendo la aparente y estúpida separación de los poderes, aunque el poder absoluto seas tú. Modifica la Constitución para adaptarla a tus necesidades y asegurarte la perpetuación en el poder. Consigue que te aprueben poderes especiales, en materia económica y legislativa. Tendrás que hacer tú mismos las leyes que necesitas, así como modificar las que te estorban; porque se pierde mucho tiempo explicando a los otros cuales son tus grandiosos planes revolucionarios, y tú no puedes perder tiempo, ni tienes por que andar dando explicaciones a nadie.

4- Impón un control de cambio, para que ni el pueblo ni los empresarios tengan libre acceso a las divisas, ni puedan hacer más importaciones que las que tu decidas que convienen, así tendrás el poder económico en tus manos.

5- Mantén un clima de inseguridad y terror general con tus divisiones de terroristas urbanos, y los más exaltados de tus «pata en el suelo» y deja que el hampa haga lo que quiera. Un pueblo temeroso es un pueblo al que podrás manejar mejor.

6- Controla los medios de comunicación, porque ellos son los instrumentos de adoctrinamiento que tienes a tu alcance. Elimina los privados, para que no se difundan más noticias que las que tú quieres. Todo aquello que no salga de la boca del Gobierno es mentira, y deberá ser tomado como un intento desestabilizador y traición; cualquiera podrá ser procesado por eso.

7- Nacionaliza los servicios públicos. Si controlas las empresas de energía eléctrica podrás crear el caos en el país, en caso de rebelión. Si controlas la telefonía podrás hacer una mejor escucha de las conversaciones y el seguimiento de los disidentes. Recuerda que el que no está contigo está contra ti, no hay términos intermedios. Controla y restringe también el acceso a Internet, porque es el medio idóneo para la fuga de información. No te interesa que el mundo sepa la realidad de lo que ocurre y tú quieres ocultar.

8- Invade y confisca las tierras agrícolas y pecuarias de los grandes terratenientes. Repártelas entre inútiles cooperativas de campesinos que no producirán nada, aunque se embolsillarán el dinero de las ayudas. Pero a ti no te importa eso; tú solamente quieres destruir a la influyente Clase Media y al sistema productivo y económico establecido. Lamentablemente, a la poderosa cúpula económica con recursos en el exterior nunca podrás destruirla, pero puedes ponerles las cosas muy difíciles.

9- Importa directamente los alimentos y bienes de consumo que se necesiten. Pero como no podrás cubrirlo todo elimina lo que te parezca declarándolo suntuario. Como tampoco podrás importar las cantidades suficientes para cubrir las necesidades del país, crea una red única de mercados para la distribución de alimentos por el Estado, y un sistema de racionamiento. El pueblo debe acostumbrarse a depender del Gobierno para subsistir. Pronto aprenderán que si colaboran con tu proceso revolucionario no sólo tendrán ayudas económicas, sino tiques de racionamiento extra y podrán comer mejor. Recuerda que al perro se le entrena recompensándolo con comida cuando hace algo bien.

10- Limita poco a poco la cantidad de pasaportes y dificulta su obtención. Salir del país debe ser un lujo, que se concederá solamente a quienes estén con el proceso de cambio que tú propones. No otorgues pasaportes a todos los miembros de una misma familia, e impide que los niños salgan del país; los padres no se escaparán sin sus hijos. Y a quienes estén en el exterior no les renueves los pasaportes; si no están contigo, que se jodan.

11- Asegúrate la lealtad incondicional de los futuros ciudadanos. A temprana edad obliga a que los niños vayan a guarderías especiales, donde comiencen su adoctrinamiento socialista, según tu propio ideario. Todos ellos son tuyos y de tu revolución, no de sus padres. Luego, en la adolescencia arráncalos de sus familias y envíalos a campamentos aislados, para terminar el adoctrinamiento ideológico y la necesaria formación paramilitar. Ellos deberán pensar a tu misma imagen y semejanza y estar dispuestos a sacrificar sus vidas por ti.

12- A fuerza de petróleo y a realazo puro, asegura tu reconocimiento mundial y el apoyo de otros países; no te importe comprar conciencias y llenar bolsillos. El país es tu feudo particular, y todos sus recursos económicos y humanos están para tu único y exclusivo uso; tu modelo de revolución social está por encima de cualquier otra consideración, porque tú eres el elegido y triunfarás allí donde otros han fallado.

13- Por último, cuando las cosas se alboroten, inventa invasiones de países capitalistas y complots para asesinarte. Hablar de intentos de magnicidios siempre inclinará hacia tu lado el favor de todos los idiotas que, en el mundo, aún creen en eso de los derechos humanos, que tu tanto detestas.

 

Si algo, o todo el contenido de lo enumerado, pueda hacer pensar a cualquiera, que esto tiene algún parecido con lo que sucede en cierto país del norte de Suramérica, bañado por el Mar Caribe y rico en petróleo, es simple y pura casualidad.

Del título no estoy muy conforme. Creo que mejor hubiera quedado: «Como volver mierda un país»

On this day..

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9 respuestas a Como destruir un país

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