Devoluciones de libros. Una enfermedad en aumento.

Portada de la novela AmanonEn mi opinión hemos llegado a un punto en el que la “cultura de las devoluciones” de compras realizadas por Internet está tomando connotaciones que yo considero fuera de lo normal y que, en algunos casos y en mi criterio, caen en la sinvergüencería y el abuso más descarado.

Que compres una camisa, un vestido, una chaqueta, zapatos o prendas de vestir y las devuelvas me parece normal. Para empezar, por mucho que pidas tu talla no todas te quedan igual, además de que las imágenes que colocan en Internet puede distar mucho de lo que recibiste, Como las fotos de las hamburguesas del McDonald y el bodrio que te venden.

Pero yo te pregunto: ¿has escuchado que alguien vaya al cine y a la salida pida que le devuelvan el dinero porque la película “no era lo que esperaba”? O que, después de comer en un restaurante, ¿digas que no pagas porque la comida no te resultó satisfactoria?

¿Te parecen casos exagerados?

Pues dime tú, entonces, de la cantidad tan elevada de personas que devuelven una novela después de leerla, alegando que “no era lo que esperaban”. Aclaro que me estoy refiriendo a compras en Amazon, que es en donde yo publico y tengo referencias. No sé de compras online en las grandes librerías como La Casa del Libro, fnac, Barnes&Noble y esos gigantes.

Si vas a una tienda física puedes ojear el libro o leer todo lo que quieras de él, para determinar si te gusta. Yo he visto en la tienda fnac de la Plaza de Callao en Madrid a personas que, muy sentaditas en algún rincón, un rato cada día o varias horas leen novelas completas sin pagarlas. Recuerdo que en Venezuela, donde viví, muchos libros estaban envueltos en papel celofán y no te dejaban abrirlos, cuanto más para que pretendieras devolverlos diciendo que no te gustaron.

¿O será que hay personas que piensan o pretenden comprar un libro primero, leerlo y luego pagarlo o no, dependiendo de si les gustó? Como alguien que compre una de mis novelas venga con tal pretensión de devolución, yo le diría que ese cuento se lo vaya a meter a su madre. Porque en mi Web como escritor se pueden descargar, en varios formatos (EPUB. MOBI, PDB y PDF), varios capítulos de cada novela que tengo publicada, para que el interesado determine si considera que le puede gustar o no. Según la novela, esas descargas de Preview alcanza entre las 70 páginas la que menos y 226 páginas la que más (el 35% de la obra). Esto en muchos escritores es casi la obra completa.

Si vas a ver una película, cuando mucho has visto un tráiler de cuarenta o cincuenta segundos que, al final, no te dice nada. Una novela suele tener un escueto resumen de contraportada; no da para más. Y no falta el autor que no coloca nada. En mi Web yo ofrezco una información mucho más amplia sobre cada una, incluso vídeos e imágenes.

Si compras en Amazon dispones de la función de Look Inside (o el Echa un vistazo), con lo que puedes leer un porcentaje de la obra que te interesa, que no es menor del 10% del contenido. En mi Web de autor, para descarga yo coloco solamente la vista previa del primer tomo. Salvo cuatro novelas que son de un solo tomo, las otras seis comprenden entre dos y ocho tomos. En este caso, como el Look Inside de Amazon es para cada tomo, el lector que quiera curiosear en todos los de un título podrá leer entre un 20% de la obra, en el peor de los casos, y hasta más del 46% en otros. En consecuencia: que no me venga nadie con que quieres devolver la novela que compró y que le retornen el dinero alegando que “no era lo que esperaba”.

Sinceramente, yo no respaldo que alguien pueda devolver el libro que compró alegando que no le gustó. Lo considero un descaro y una falta de respeto. Sí, yo he comprado libros que al final no fueron de mi agrada, por diversos motivos. Pero de ahí a pensar en solicitar que me devolvieran el dinero hay un trecho muy grande.

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