Doble moral o simple hipocresia

Jesus Neira hablando con los mediosEs conocida la existencia de eso que actualmente se ha dado en llamar la “doble moralidad” y que, coloquialmente, denominamos el doble rasero, aunque  no se trate más que de simple hipocresía, la cual podemos resumir en el dicho popular de: haz lo que te digo pero no lo que yo hago. Existe en todas partes y  ámbitos sociales, aunque quizás sea más evidente en el político.

Me viene a la memoría la doble moral puritana de los norteamericanos y otros respecto a las relaciones extramatrimoniales, o a que un hombre acuda a los servicios de una prostituta. Cualquier ciudadano norteamericano lo hace o puede hacerlo sin mayores inconvenientes; pero si se trata de un político puede significar su perdición. Por eso de que puedes hacer fuera lo que no haces en casa, fue que tuvieron a la isla de Cuba como su burdel privado, hasta que sucedió lo que sucedió con Fidel Castro y la revolución cubana.

En España la comidilla de la semana ha sido el caso de Jesús Neira, destituído de su cargo por cometer el “imperdonable” delito de ir conduciendo en estado de ebriedad, indistintamente de si la tasa alcohólica fue potenciada por los medicamentos que tomaba. No me cabe duda que todo ha sido obra de la mediática repercusión social que se le quiso dar y de que, además, para algunos, Neira ya sobraba.

En suma, conducir superando la tasa de alcohol permitida es un delito suficiente para cesar en su cargo a un funcionario público o a un político. Pero no lo es así la corrupción. Podría citar numerosos casos  de políticos con altos cargos a los que no solamente no les han pedido la dimisión, sino que aún siguen apoyándolos en sus partidos. Mencionaré solamente el muy sonado caso, aún abierto, del presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps y sus implicaciones en el célebre caso Gürtel. Claro, saben que no tienen a otro mejor para hacer frente a las aspiraciones de la oposición. Pero ahí está el doble rasero.

Quiero dejar bien claro para quienes acostumbran a no entender, que con esta opinión solo me quiero referir a esa doble moralidad. No estoy justificando la actitud de Neira ni lo que hizo.  Más bien me parece una persona que con la boca (sus declaraciones) suele desahacer lo que laboriosamente hizo con las manos. La prensa reseña que refiriéndose a su gusto por la bebida dijo:

“La pauta médica me dice que puedo tomar dos cervezas o una copa de vino, y es lo que yo bebí”

Me parece bien, le digo yo. Mi pauta médica me dice que puedo beber todo el alcohol que me de la gana; pero las pautas de la ley del tránsito me indican cual es el límite en el que puedo colocarme ante el volante de un auto. Y también puedo elegir tomarme esas mismas cervecitas, pero sin alcohol. La copa de vino la dejo para cuando no tengo que manejar.

“Si no puedes pegarte un revolcón con una señora y encima no puedes tomarte un vino, no quiero vivir”

También me parece muy bien, señor Neira. Después del revolcón fúmese un cigarrillo o haga lo que quiera. Pero después de su copa de vino tome un taxi. Yo  no necesito esperar media hora para saber que después de tres cervezas normales voy a estar algo mareado y que con una copa de vino encima no debo tocar el volante de un auto.

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On this day..

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Una Respuesta a Doble moral o simple hipocresia

  1. A Neira lo mata su prepotencia y soberbia, pero eso desde que dió su primera declaración se le vió. Sin embargo, yo voy más allá en el caso de este hombre y culpo un poco más a la prensa que a él mismo.

    Me explico, la prensa está avida de noticias, sucesos, morbo… tienen que vendernos cosas, sobreexplotar las historias que le interesan. Neira fue un hombre que se enfrentó en una situación como el maltrato a las mujeres que no deja ni un segundo de ser tema en las noticias y pagó unas consecuencias. El punto está que de hacer un acto (puntual) noble lo catapultaron excesivamente a ser un héroe (debe ser que la sociedad está hábida de héroes y mesias).
    Y para mi el error está allí, en querer convertir en héroes y santos a personas que sólo han pasado por una situación puntual… para luego ahorcarlos y repudiarlos cuando hacen un acto normal. Si, digo un acto normal porque todooooos en esta vida hemos cometido algún error de indiscutible falta de moralidad (otra cosa es que lo consideremos nimiedad).
    A mi me hubiese parecido más escandaloso que Neira fuese encontrado maltratando a su esposa… pero lo hizo conduciendo… y su error (aparte del evidente) es creerse un héroe de intachable moralidad y no reconocer su infracción. Pero por la boda muere el pez y allí está la prensa y la sociedad con su doble moralidad para hundir a quien ellos mismos catapultaron.

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