El nuevo control mundial

En los inicios de la historia militar de la humanidad, la infantería era el único modo para controlar el campo de batalla; luego fue determinante la caballería, por su rápida movilidad. Después tuvo importancia el control marítimo y, posteriormente, el control aéreo por medio de la aviación. Así se llegó al punto de buscar posiciones dominantes en el espacio extraterrestre, como plataforma para alcanzar cualquier punto del planeta por medio de misiles, microondas y rayos diversos.

Pero hoy en día, pienso que, para conquistar a otros, ya no se necesitan defensas antiaéreas, ni escudos  antimisiles, ni siquiera ejércitos. Tan sólo se requiere controlar dos cosas fundamentales: las comunicaciones y la energía.  Quítale eso a un país industrializado (o al mundo),  y cuéntame qué va a hacer, o cómo se va a defender.

En España, el Estado metió la mano (hasta donde pudo)  para evitar que el grupo alemán de suministros energético E.O AG, (disputando contra la OPA de la empresa española GAS NATURAL, y otras) se hiciera con el control de ENDESA.  Uno de los argumentos que escuché, fue que se lo consideró motivo de seguridad nacional. Por cierto que las medidas del gobierno español provocaron un enfrentamiento entre Madrid y Bruselas. De haber prosperado la oferta alemana, E.On se hubiera erigido como:

…la mayor empresa energética del mundo, de capital alemán, con más de 50 millones de clientes en más de 30 países y con 107.000 empleados.

Se dice que E.On abandonó porque no se conformaba con una participación accionaria minoritaria, pues no quería adquirir menos del 50%.

Después de esa intervención del gobierno español, me llama la atención que, ahora, José Luís Rodríguez Zapatero, Presidente del Gobierno, diga que no piensa intervenir para que la empresa rusa LUKOIL adquiera un 30% de participación en la empresa española REPSOL.   (Lukoil es la mayor empresa petrolera privada de Rusia y la segunda del mundo con reservas comprobadas de crudo).

¿El motivo alegado por Zapatero para la no intervención? Que Repsol es una empresa privada. Pero igual de privada lo es Endesa. ¿Y entonces, cuál es la diferencia entre ambos casos?

Por toda respuesta, el Presidente de Gobierno ha dicho que, simple y llanamente,  “el gobierno sabe lo que hace” y pidió que tengamos fe en que todo saldrá bien. El problema es que, desafortunadamente, esa misma fe, carente de argumentos racionales, es similar a la que nos pedía tener hace unos pocos meses, cuando los grupos parlamentarios y todo el país, le hacía ver que íbamos hacia una recesión económica importante. Rodríguez Zapatero se cansó de repetir, hasta el obstinamiento, que contábamos con un importante superávit. Poco tardó en acabarse, por supuesto.  O el Sr. Rodríguez Zapatero peca de un optimismo mayúsculo, sentimiento totalmente inconveniente para un estadista, o piensa que el pueblo somos imbéciles redomados.

Con respecto a los rusos, basados en alegatos sobre la dependencia energética europea, ahí tenemos su invasión a Georgia. Y sabemos ya como el gobierno de Putin “apretaba las tuercas” a quienes no bailaran a su son: cortándoles el suministro de gas.

Cierto que España no tiene yacimientos petrolíferos, y que Repsol es una petrolera más que explota concesiones en otras partes. Pero a la hora de decidir quien es el primero a quien le repartirá de ese petróleo, la decisión ha estado clara: España.  Ahora bien, si Lukoil tomara el control de Repsol, ¿a la hora de una necesidad energética mundial significativa, decidiría igual?

Foto tomada del diario 20minutos.es

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Una Respuesta a El nuevo control mundial

  1. Luis Amezaga dijo:

    Preguntas retóricas: Qué hacía Sacyr en Repsol. Qué quería Sacyr al intentar controlar el BBVA (de la que nos libramos) ¿Qué hace Acciona en Endesa? Pues vender en cuanto se tuerce el asunto. ¿Y qué hace el inductor intelectual monclovita al respecto? Alardear de respeto al libre mercado y dar lecciones. Chúpate esa.

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