Esas putas horas

Obra de Salvador Dalí

Pocas cosas, quizás, tan absolutas como la relatividad de las cosas, en especial la del tiempo.

En momentos de gran peligro, afirman que toda nuestra vida pueda pasar ante nosotros en un instante. Es decir, una fracción de segundo puede ser toda una vida, como el Nirvana.

Y hay horas que nos parecen interminables.
Horas, que se nos esfuman entre los dedos por más que queramos sujetarlas.
Horas que no sabemos que fue de ellas.
Horas que nunca olvidaremos.
Y hay horas que no queremos recordar.
Pero, dentro de esa peculiar relatividad, nunca me había encontrado con una medida de las horas como la que le escuché a una mujer. Ella hablaba por su teléfono móvil, cuando dijo, con voz airada:

¿Y cómo crees tú que puedo arreglarme y estar lista en una puta hora?


Fotografía: Obra de Salvador Dali, La persistencia de la memoria.


On this day..

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13 respuestas a Esas putas horas

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