Hubieras preguntado antes

Las puertas se cierran en el vagón de la línea 7 del Metro de Madrid y el tren arranca. No es la hora punta, pero va lleno. Una mujer que subió de última se queda de espaldas contra la puerta. Un hombre que estaba arrimado a un lado, se coloca de frente hacia la puerta, dando la espalda a los demás pasajeros. Justo en el medio del trayecto entre dos estaciones, apartando con dificultad a la gente, una señora se acerca al hombre por detrás, y tocándole en el hombro dice:
– ¿Podría dejarme pasar? Voy a bajar.
El hombre voltea ligeramente la cabeza.
– ¿Se va a bajar aquí, o va a esperar que el tren se detenga en la estación?
– No. En la estación, por supuesto. -Responde la mujer.
– Ah, bien. -Dice él, lacónicamente, y vuelve a mirar hacia la puerta, sin moverse.
Después de un momento, la mujer vuelve a decirle.
– ¿Pero no se piensa usted apartar?
– ¿Por qué habría de hacerlo?
– Es que me voy a bajar en esta parada.
– Mire que casualidad, yo también.
– ¡Vaya! ¡Podría usted haberlo dicho antes!
– ¡Coño! ¡Y también podría usted haber preguntado! ¿No le parece?

On this day..

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