Dinero plástico, tu vida al desnudo.

¿Quiénes usan más el dinero plástico, los extrovertidos o los introvertidos? ¿Los que se preocupan de su intimidad y la cuidan o aquellos a quienes no les preocupa en lo más mínimo?

Si tú eres uno de los tantos a quienes no les gusta salir con mucho dinero en el bolsillo, lo cual es una buena precaución, y haces todos tus gastos  tirando de tarjeta de débito o de crédito, espero que sepas que tus hábitos y costumbres son un libro abierto para tu Banco. Tu banquero sabe cuantas veces al mes compras y cuanto gastas en el Carrefur, el Mercadona o el Dia; en Ikea, el Corte Inglés o Mediamarket. También sabrá en qué restaurantes comes, y cuanto dispendias en saliditas y escapaditas.


Tu banquero sabe a dónde vas de vacaciones, cuántas películas alquilas, los costosos regalos que envías a una dirección que no es la de tu domicilio conyugal, y el día de la semana que pasas toda la anoche en ese bar de alterne donde te atienden tan bien. Y si también pagas el mecánico y la gasolina con dinero plástico, tu banquero sabrá cuánto ruedas, por dónde pasas y adónde vas y vienes.

Pero,  además de eso, ¿también tienes domiciliados en el Banco todos tus pagos de consumos telefónicos, servicios y demás gastos mensuales personales y de tu vivienda?  Pues, entonces, tu banquero sabrá también lo mucho que te gusta hablar por tu móvil y descargar en él tu correo electrónico, y por la enorme suma que pagas de agua, conocerá que eres un descuidado a quien no le importa despilfarrarla, y así con toda la interesante información que puede deducirse de lo que una persona gasta.

Todas esas cosillas quizás te parezcan fruslerías. Pensarás que, al fin y al acabo, poco importa eso ante el prestigio que te da un tarjetazo plástico oro o platinum y las referencias. Además, tu banquero es como tu médico, dirás tú. Quizás sí y quizás no, te diría yo. ¿Es un banquero suizo? Porque puede que ese conocimiento que tiene sobre ti y tu vida no sea importante, aunque todo dependerá de lo saludable y decorosas que sean tus costumbres, socialmente hablando.

Imagínate que vas a pedir un préstamo personal a tu Banco. Estás completamente seguro de que te lo darán de inmediato, tan sólo con ver el resultado de la domiciliación de tu nómina, debido a tu excelente sueldo y referencias. Pero podrían negártelo, y seguro que te sorprenderías  si te dijeran que no eres una persona económicamente responsable, debido a tus hábitos ludópatas. Porque, según los controles que tu Banco lleva sobre ti, tú te gastas más de la mitad de tu salario en los distintos casinos de la ciudad.

Piensa de nuevo. ¿Estas seguro de que no te importa que tu Banco (y quién sabe cuántos otros más) conozcan tu vida al desnudo?

Crédito: Imagen por vía de gadgetos.com

 

On this day..

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