La Ministra de Cultura, complaciente con la SGAE

Ministra de Cultura, Carmen CAlvoLa Ministro de Cultura española ve bien las voraces pretensiones de la SGAE, con respecto al cobro del canon por la compensación de los derechos de autor. Calvo nos lo pone la señora Ministra.
No contenta con la trifulca social que se armó por la imposición de un gravamen a las bibliotecas, por el llamado canon por préstamo bibliotecario, la Ministra se ha manifestado a favor del cobro del canon digital, que, según dicen, es una compensación a los creadores por la existencia de la copia privada.

En una entrevista, Juan Carlos Escudier le hizo las siguientes tres preguntas relativas al cobro y justificación del canon, que considero altamente interesantes y plenamente vigentes:

¿Va a pasar a la historia como la ministra del canon?

La reforma de la Ley de la Propiedad Intelectual ha sido muy necesaria. Detrás de todo lo que se consume en la Red hay un autor. No es lógico que alguien se descargue un archivo y luego intercambie en especie. La cultura no puede ser gratis, existe una industria con trabajadores que tienen que vivir, ni debe ser cara, porque, si no, no es un servicio público. Así que ni gratis ni cara. Hay que decir a la gente que no piratee.

Pues nada, cada quien tiene derecho a tener sus ideas e inclinaciones, y a manifestarlas, porque somos una sociedad plural en ideas. Los autores son trabajadores y tienen derecho a un pago por sus creaciones. Pero la Ministra tuvo también el desatino de utilizar el verbo piratear, aplicándolo genéricamente a todo el que «se descargue un archivo» y lo intercambie. Viene a darles la razón a la SGAE y a otros que nos han llamado piratas y ladrones.

El canon se aplica a un soporte, al CD.

En ese soporte se traslada cultura, que tiene un autor.

Por supuesto. Cada vez que copio en un CD algunas de mis obras literarias o mis fotografías; o mi hijo sus diseños, dibujos y pinturas para presentarlos en algún sitio, estamos trasladando cultura, que tiene un autor. Y también traslada cultura el abogado a quien los tribunales le proporcionan en un CD todo el expediente del caso que maneja; y el contador que traslada la contabilidad de sus clientes. Pero sigo sin ver qué tienen que ver en ello la SGAE y el canon.

¿Ella Conocerá el Copyleft? Porque, ciertamente que todo lo que se produce en la red tiene un autor. Pero no todos esos autores quieren un pago por sus ideas. Porque a mi no me importa que se descarguen mis post y los compartan. Espero que la Ministra no me venga a decir que mis escritos nos son cultura, pero una canción de Alfonsín o de Víctor Manuel si lo es.

Y la pregunta que yo considero más importante:

¿Por qué un ciudadano que graba sus archivos personales en un CD tiene que pagar un impuesto?

Hay que adaptar la protección de la propiedad intelectual a las nuevas tecnologías.

Considero lamentable que Juan Carlos Escudier haya dejado que la Ministra se saliera por la tangente, sin dar respuesta a la pregunta. Se perdió esa oportunidad. Quizás no haya querido incomodarla. Pero era la pregunta del millón de euros.

¿Por qué un ciudadano que graba sus archivos personales en un CD tiene que pagar un impuesto, tanto sobre el CD virgen como en la grabadora que utiliza para quemarlo, o en la impresora con que imprime su contenido? Ni la Ministra ni la SGAE han podido responderla. Y nadie la responderá satisfactoriamente, simplemente porque nadie tiene argumentaciones válidas para defender esa pregunta.

¿Yo tendré que pagar el canon por el simple hecho de navegar, hacer una consulta en Wikipeida, o por entrar en la página web del Ministerio del Trabajo, el de Hacienda o la Seguridad Social; y descargarme algún formato? Señora Ministra, una cosa es que la cultura tenga un precio, y otra muy distinta es que yo tenga que pagarle a la SGAE por todo lo que yo hago, y que nada tiene que ver con sus afiliados y sus presuntos derechos, solamente porque utilizo uno de los medios proscritos por la Ley de Propiedad Intelectual. Eso es un robo descarado que se me hace.

Quizás a ella no le pese económicamente pagar el canon digital; pero ese no es el punto en este caso. Según la SGAE, y al parecer también ella misma, todos, absolutamente todos, somos, ya no presuntos, sino absolutamente culpables, de las pirateadas, o las descargas ilegales de cultura.

Me gustaría saber si ella tiene ordenador en su casa u oficina. Supongo que si, ya que ella no puede ser menos que un diputado, y ellos tienen tres: uno portátil, otro en la oficina y el otro empotrado en el escaño que ocupa en el Congreso. Pero, ¿alguna vez se habrá conectado a Internet y navegado por la red? Pues si es así, yo me estoy preguntando cómo es que tenemos de Ministra a una persona que viola la ley, descargando música, películas y cultura en general, ilegalmente, a través de Internet? ¿Porque, no dicen que todos lo hacemos? ¿O habrá que excluirla, porque ella es una persona de gran moralidad? Pues si ella lo creyera así, yo le diría que su moralidad no es ni una pizca mayor que la mía.


Mis artículos sobre este tema:
La SGAE tiene razón
La SGAE y el canon sobre los CD y DVD
Copyleft y Copyright

Post en otros medios:
La gallina de los cánones de oro.
[Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE]
Carmen Calvo: «La cultura ni puede ser gratis ni debe ser cara»

Foto sacada de: Diario español el Mundo. [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE], en la inauguración del festival de cine de Jemaa el Fna.

Icono Home

On this day..

Esta entrada fue publicada en Copyright y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a La Ministra de Cultura, complaciente con la SGAE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *