Los músicos del Metro

Musico tocando guitarra¿Qué cosas ves tú cuando vas a paso raudo por los pasillos del Metro, con la mirada perdida? ¿Vas pendiente de seguir el flechado para el tren correcto, y de no tropezar con los otros? ¿Acaso, de tanto en tanto, ves sólo alguna figura borrosa, arrimada a alguna pared, como esa de la foto? ¿Una figura casi sin formas, sin nombre, sin historia, tocando algo que no te interesa? ¿O te parece escuchar una linda melodía muy bien ejecutada, pero no tienes tiempo para detenerte a escucharla?

¿Realmente no lo tienes, o te escudas en eso para no encarar el conflicto humano, por eso de: lo que no conozco no me afecta?

Musico tocando guitarraPero dime, ¿eres de esos o, por el contrario, eres de los que mira a la persona que hay detrás del instrumento? Te aseguro que si te detienes y escuchas su interpretación, mirándolo a los ojos, recibirás una sonrisa de gratitud, algo tímida quizás, aún cuando no tengas ninguna moneda que darle. Porque puede que tú también tengas tu propio drama, y él lo sabe muy bien.

¿Te has fijado en aquellos que pasan con rapidez al lado del músico, y tiran una moneda en el sombrero o dentro de la caja del instrumento, pero casi sin agacharse y sin mirar? ¿Será por dar una limosna, una dádiva, o como una contribución? Lo que tengo seguro es que, como personas necesitadas, esas figuras grises y difuminadas agradecen todo lo que se les de; pero como músicos, te agradecen mucho más cuando, esa moneda que colocas allí, lo haces como el pago a su interpretación, mirándolo a la cara, haciéndole saber que no es una sombra ni una figura borrosa, sino que es una persona, y que aún existe.

Musico tocando guitarraA diferencia de los fríos días de invierno, cuando los pasillos del Metro ofrecen un cálido refugio, durante los calurosos días del verano puede ser preferible estar en algunos lugares concurridos del exterior, a buena sombra. Si en Madrid has pasado por la Calle Preciados, que desemboca en la Puerta del Sol, es seguro que habrás visto al grupo de músicos que se colocan cerca del edificio del Fnac. ¿O también estos son para ti figuras borrosas, sin rostros y sin nombres? A mi esposa y a mi nos encanta escucharlos un rato. Ejecutan espléndidas interpretaciones de música clásica, con énfasis en piezas que son de nuestro particular agrado.

Musico tocando guitarra

Si ere observador, en esta foto tomada hace un par de semanas, quizás encuentres entre ellos al solitario músico del Metro, de las dos fotos superiores, que tomé hace tres meses. Porque las desgracias y los dramas podrán ser individuales, cada cual con su cruz; pero, para un músico, la música es un idioma común. Bien se dice que Dios los cría y ellos se juntan, y que más se hace juntos que separados. Además, por los pasillos del Metro no suelen pasar los productores ni los cazatalentos. Este grupo en particular, podría ser una buena adquisición para tocar en cualquier boda. Solamente tienen que pedirles que interpreten piezas de los grandes clásicos, con los derechos de autor ya liberados, para no pagarle a la SGAE.

Mis artículos relacionados:
El Metro, ese otro mundo.

Actualización 08-08-2007: Ese grupo de músicos en la foto, que interpretan música clásica y que que suelen estar en la Calle Preciados, tiene una dirección de email: daniel_consort@yahoo.es aunque mi hija piensa que deben revisarlo muy poco, porque a ella no le han respondido.

On this day..

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4 Respuestas a Los músicos del Metro

  1. Cemec dijo:

    Escelente reflexión. ¿Cuántas veces me habré preguntado lo mismo cuando voy por la calle y veo a estos músicos, o a las estatuas vivientes, o a los mendigos con los perritos, o simplemente, el que de rodillas implora unas monedas?
    ¿Qué piensas en esos momentos? Muchas cosas, pero todas influenciadas por lo que has oído….. que si lo que no quieren es trabajar, ni tener una obligación, que es más cómodo no tener que depender de un horario ni pagar unos impuestos, que el dinero lo quieren para alcohol o drogas…..
    Pero, ¿cuántas personas, como bien dices en tu reflexión, dejan a un lado esos aprendizajes pseudoracionalistas y abre su corazón al ser humano que hay detrás y al sentimiento que lleva dentro?
    Seguramente, alguno que echa la moneda, lo hace por un sentimiento de caridad impuesta, que más bien puede ser considerado como superstición: si doy la moneda no me ocurrirá nada malo. Otros lo harán por inercia o rutina, los más, pasarán de largo justificándose con algunas de las racionalizaciones apuntadas al principio. Pero estoy convencido que el mundo sería completamente distinto si todas las personas mirasen al interior de esos seres, seguramente no veríamos ninguno por las calles.
    Magnífico tu blog, con tu permiso lo incluyo en los enlaces del mío.
    Un abrazo.

  2. Hombre, me acabas de adelantar en este post. Ya lo haré, en otra ocasión porque a mi si que me importa este asunto.
    Como usuario cotidiano para mi es una alegria contar de vez en cuando con estos musicos ambulantes por la sencilla razón de que te alegran el momento de forma altruista. Si me gustan les doy algo, si no, no, pero deberia ser si también porque hacen sonreir a veces de lo malos que són.
    Incluso siendo buenos, que los hay, me hace gracia el sonsoniquete de estos europeos del este que tocan estilo baile de pueblo.
    Y te digo también que a veces me he arrancado a bailar si la cosa venia bién. No veas como lo agradecen.

  3. lully dijo:

    Este post es como para emprender una campaña en tu país. En mi Medellín, no se ve y, te aseguro, me detendría a escuchar. Lástima que no le pongas sonido o video para poder escuchar ese toque instrumental y extasiarme, adoro las escuchar buena música.
    Un abrazo muy afectuoso y Saludable!!

  4. Pingback: El guardián del faro

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