PalmOne LifeDrive

Lo que no se dice en la publicidad.

PalmOne Life-drive
Después de sufrir la pérdida de mi PalmOne modelo Tungsten E, que había utilizado a plenitud durante casi un par de años, -luego de haber sido renuente a cambiarme a estas tecnologías- me encontré indefenso.

Ya no contaba con una eficiente asistente personal que me avisara que alguno de mis familiares cumplía años, la cita médica ineludible, pagar la tarjeta de crédito, el teléfono, los impuestos o cualquier otro compromiso similar. Tampoco podía consultar en un instante la ruta de metro más rápida entre dos puntos, o una con menos transbordos. Y lo que es peor, me vi en la necesidad de recurrir, de nuevo, a las libretitas para las notas de las actividades diarias, las compras y demás menudencias. Y como eso muchas otras cosas.

Mi decisión giraba entre elegir una PalmOne con memoria flash, tal como la Tungsten T5 (que trae una pantalla más grande, y más memoria que mi anterior) o la TX, o irme por la publicitada LifeDrive con un minidisco duro de 4 Gb.

Pensando que mi anterior Palm tenía solamente 32 Mb (y me sobraron más de la mitad después de guardar todo lo que consideré conveniente) pero que me ahorraría tarjetas de memoria SD para mis Mp3, después de leerme todos los panfletos sobre las virtudes del dispositivo y atraído por la posibilidad de cambiar a vista horizontal y el botón de activación rápida de la grabadora de voz, aunque costaba el doble que una de las otras, me decidí por la LifeDrive, más que nada por poder guardar todos mis Mp3 en su disco duro de 4 GB sin tener que llevar tarjetas SD adicionales.

¡Madre decepción que me llevé!

Lo primero que me molestó fue que el cable de alimentación, para recargar la batería, incluía también el cable USB para la sincronía con la PC, que lo hacía más voluminoso y engorroso. ¿Les habrá sido tan difícil a los diseñadores pensar que, cuando estoy de viaje disfrutando de la música y las utilidades del dispositivo, lo único que quiero es poder recargarla llevando encima la menor cantidad de cables posibles?

Pero lo que me dejó helado fue la enorme leeeeentitud del dispositivo. Seis segundos esperando para arrancar; 6,4 segundos para actualizar una celda de una hoja de Excel en Documents To Go, o entre 5 y 7 segundos esperando que se apague la luz ámbar (que indica la actividad del disco duro), para poder cambiar de aplicación o hacer algo, me resultó insoportable. Porque ya estaba acostumbrado al «cero espera» de mi Tungsten E con memoria flash. Pero nada de esto lo leí cuando investigaba en la internet.

PalmOne TXPensé que terminaría acostumbrándome a la lentitud, pero no fue así. Terminé regalándosela a mi hija menor, porque la mayor ya tiene su Treo 650.

Ahora estoy en otra cruzada, encontrar un sustituta. Pero cuando me puse a buscar la Tungsten T5 no la encontré por ninguna parte. Mirando en la página oficial de Palm España aparece descatalogada. Ni modo. La TX pienso que también me vendrá bien, aunque yo no tenga ninguna necesidad de su capacidad Wi-Fi.

On this day..

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