Paradigmas actuales

flor

Lo que escribiré a continuación se inició como un simple correo electrónico. Yo respondía a otro de Rafico, autor del Blog Paradigmas Actuales. Pero luego de terminar de escribirlo, pensé que el contenido de las reflexiones que yo volcaba allí, encaminadas a darle un poco de aliento con respecto a su blog, quizás podrían servir a alguien más. Así pues, decidí convertir ese simple correo electrónico en una entrada pública.

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Rafico, en tu email, así como en el artículo que recién has publicado y que titulaste “Nuevos alimentos” comienzas manifestando tu inquietud, por sentirte un profano que se ha lanzado temerario a esto de los Blogs. Pero ávido de aprender, también aclaras.

Si he de opinar algo, lo haré con base en mi propia experiencia y por lo que también he tenido oportunidad de escuchar a otros. Te digo que todos, alguna vez, hemos sido unos profanadores de la, para algunos, sacrosanta, cabalística y casi rúnica mancomunidad de experimentados blogeros. Porque, a menos que hayas tenido estudios de computación, programación de sistemas, diseño web o alguna otra de esas disciplinas, pienso que, si no todos, una enorme mayoría hemos abierto un blog sabiendo muy poco del lío en que nos metíamos. Aventuro que, también, sin saber distinguir las características y diferencias de una plantilla (theme) con respecto a otra, pensando que WordPress podría tratarse de algún diario norteamericano, Movable Type un curso de mecanografía y, seguramente, sin conocer nada del esotérico y casi indispensable lenguaje HTML. Además, fuera de algún par de cosas que queríamos decir, y que daban vueltas en la mente siendo el motor de arranque, comenzamos sin saber con precisión de qué temas trataríamos, o si dentro de dos meses ya habríamos agotado las ideas.

burrita

Luego, una vez arreado ese burro, tuvimos que enderezar las cargas torcidas por haberlas colocado mal. ¡Ah, qué falta de orientación! Porque el buen arriero no nace, se hace. Es necesario aprender a colocar la albarda o las alforjas a la mula o al burro, estibar y amarrar la carga. Tu dices que te consideras un campesino. Pues muy bien. Nadie nace sabiendo cual es el momento adecuado para arar la tierra, seleccionar la semilla, sembrar el grano o hacer las podas, lograr un buen injerto o intentar un cruce de flores. Ni siquiera puede uno, de buenas a primeras, agarra un azadón y ponerse a sacar patatas sin dañarlas. Es necesario que alguien te enseñe, o que tú te fijes en la forma en que otros lo hacen y los resultados que obtienen en cada caso, decidiendo cual es el mejor método.

Comenzado el blog, casi irremisiblemente, llegamos a sentirnos insatisfechos con los resultados iniciales. Sobre todo si estamos utilizando una plantilla común y terminamos sintiéndonos “uniformados” (como decía María Luján en su blog Desahogos.com).

Así, a medida que queríamos mejorarlo, navegábamos por esos mundos ajenos, visitando los blogs de otros, particularmente los de los grandes y los consagrados, escudriñando los mínimos detalles. Algunos de ellos nos dejaban con la boca abierta de asombro, por su composición, sus extraordinarias fotografías, sus miniblogs, reproductores de música y de videos, o lo lleno de noticias, banners, gifs animados, calendarios, estadísticas, enlaces, accesorios y otros aditamentos, en comparación con lo que considerábamos la simplicidad del nuestro. Era ahí cuando nos dábamos cuenta de todos los recursos y herramientas que existían a nuestra disposición, y fuimos decantando las cosas que queríamos tener en el nuestro. Pero no teníamos ni idea de como utilizarlas.

Y así arreando a nuestro burro, ahora ya adornado hasta con campanillas, como si lo lleváramos a la feria del pueblo para venderlo, llegó un momento en que nos encontramos pensando que queríamos tener cosas que a nadie más se las veíamos, o que a nadie se le habían ocurrido. ¡Era la iluminación en el camino! ¡Al fin nos habíamos integrado en cuerpo y alma! ¡Teníamos ideas!

En ese deambular, más o menos largo, según cada cual, por los intrincados caminos electrónicos de la WWW, casi sin darnos cuenta fuimos definiendo lo que queríamos hacer con nuestro blog, mejorando sus contenidos y dándole una mayor calidad. Era el punto del no retorno. Ese en el que llegas a sentirte satisfecho con lo realizado, aún cuando, al cumplir el año de existencia online, las categorías no lleguen a la veintena, las anotaciones publicadas no sumen varios centenares, los enlaces no se cuenten por docenas, los comentarios por miles, las visitas corran los contadores hasta las seis cifras altas, ningún artículo haya sido “meneado” ni tampoco aparezcas posicionado en ningún ranking, porque nunca te interesaste ni ocupaste en colocar generadores de nubes de tags a technorati, ni averiguar los métodos utilizados por los grandes motores de búsqueda para encontrar tus post.

Pero seguramente habrás hecho unos cuantos amigos.

Y pasado ese punto en el andar del buen arriero, llega el momento en que te sientes en posición de trasmitir algo de lo que has aprendido, y que otros quizás necesiten.

Sí, amigo Rafico, como te lo estoy diciendo. No pienses que nada tienes para enseñar. Porque, hasta un campesino puede mostrar a un citadino la forma como se sacan las patatas, o a ordeñar una vaca o colocar la lombriz en el anzuelo. No es necesario que te pongas en el blog a crear un plugin para WordPress, porque te diste cuenta que eso vende visitas.

¿Sabes colocarle las cadenas de nieve a tu auto? Pues entonces ya tienes algo que puedes enseñar a otros. Al menos en España tendrás un montón de lectores agradecidos, porque según Tráfico, el 80% de los conductores españoles no saben colocarlas.

Yo me he ido enterando, casi por casualidad, de algunos agradecidos conmigo, por diversas circunstancias. Algunos de ellos alojados en Bitacoras.com, porque los pocos articulitos que escribí sobre temas tales como la configuración y uso del CMS Bitacorae y otras cosillas sin mayor importancia, una vez que yo superaba esos mismo problemas que también me había encontrado, los habían ayudado a ellos a salir del mismo escollo.

En ocasiones, sin proponérnoslo, estamos mostrando a otros una solución que necesitan, aún cuando sea algo que a nosotros nos parezca simple e intrascendente. Por ejemplo, yo he aprendido algo de tu blog. Estaba tratando de resolver la mejor forma de dar los créditos correspondientes, si llego a tener que tomar alguna imagen de otros sitios de la Web. Y he ahí que tú utilizas una solución simple. Al final de tus artículos, colocas la relación de las imágenes y el enlace a la página de donde las has sacado. Y resulta que es similar al método que se utiliza en los libros cuando se colocan citas, y que yo me he cansado de colocar en tesis y escritos diversos. Pero no la asociaba con el blog.

En tu artículo “Nuevos alimentos” haces interesantes observaciones. Dices también que los datos que das son “apuntes de clases” a las que tú has asistido, y comentarios de profesores. Es decir, estas intentando transmitir a otros, gratuita y generosamente, aquello que tú has pagado por aprender, más lo que aportas de tus propias conclusiones. Eso es importante, y siempre habrá personas buscando saber de eso que escribes. Que lleguen a encontrar tu artículo es otra cosa.

Sigue con tu blog. Observé que has cambiado la foto. En ella has crecido. Eso me indica que andas con ánimo de renovación.

Cuenta lo que tengas que contar, como si fuera una catarsis para ti mismo, y mucho más económica que pagarle una hora semanal a un sicoterapeuta. Si además otros lo leen, mejor. Y si, por añadidura, una sola cosa de las que digas le sirve a alguien, me parece a mi que podrás sentirte justamente satisfecho. En mi opinión, eso es un blog.

Sigue planteando todos esos paradigmas actuales, y tratando de contribuir a resolverlos .

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5 Respuestas a Paradigmas actuales

  1. Eso es, esque no hay mas que añadir.
    Bueno para que no parezca adulación: dar mas importancia al contenido que al continente. Aunque tan personal es lo uno como lo otro. En mi caso ni lo uno ni lo otro: yo no doy mas de mí, y los diseñacosas de estas tampoco.

  2. Ricard Pardo dijo:

    Si me sincero creo que puedo decir, que lo mío es puro aburrimiento. Empecé creando comunidades con aplicaciones PHP (Nuke, Geeklog, Drupal…etc). Me cansé
    Luego metí la nariz en la blogsfera. Armo un blog en Blogger, otro en Bitacoras, otro en Blogsome…
    En realidad creo que lo que estaba haciendo es intentar aprender un poco como se conducen estas carretas.
    Al final decidí optar por comprarme otro dominio y dedicarlo al blogeo inmisericorde. Me dije: Harás como los grandes y montarás un blog con WP y con la plantilla mas sencilla que encuentres. Pero…¡santo cielo!…cuando veo el sidebar me mareo. Y es que me aburro.
    Me aburro y cuando veo un chiche, lo tengo que probar. Asi de bobo.
    Me gustaría ser como los grandes. Como Eduard Punset por ejemplo, que escribe un articulo cada 15 dias y tiene comentarios para parar un tren.
    Claro; para eso hay que tener contenido debajo del sombrero y uno es mas escaso que el rancho de un recluta.
    En fin, a lo mejor si me dejo de chiches y pavadas y me centro un poco, encuentro como dice Alfredo, algo que decir, enseñar o compartir.

  3. Lautreamont dijo:

    En gran parte, Internet es eso, enseñar y compartir. Una piedra angular de esta red de redes que tan bien refleja lo que es el ser humano, para bien o para mal.

    Comparte, enseña.

  4. RAFICO dijo:

    Cordial saludo.
    Tengo varios comentarios:

    Me siento subestimado, gracias por el texto que me ha dedicado, esta respuesta pública es más que significativa para mi.

    Cuando inicie en esto de los blogs lo hice sin ninguna pretensión, ni con el ánimo de buscar amigos, ni para darme a conocer, ni para hacer negocios, ni para ser vanagloriado, he de ser sincero, con el poco tiempo que llevo en esto, me he dado cuenta que muchos vicios (perennes en nuestra cotidianidad) se traen a este medio. Supe que si iba a tener un sitio Blog ,debía ser sincero conmigo mismo, y escribir en esencia para mi, yo tengo otra escuela (las matemáticas), y el escribir cuesta a veces, pues no se tiene la formación para tener un buen estilo y poética, pero en este proceso de aprendizaje y exploración he aprendido cosas, como por ejemplo
    – Que uno debe ser amable con sus visitantes y con quienes visita.
    – Que debe uno tenr su propio estilo.
    – Que debe uno respetar las fuentes.
    – Y que debe uno llevar el Blog hasta cuando uno se sienta a gusto.
    La dinámica que se ha tendido, me impresiona, si, pues he de reconocer que he sin querer he hechos amigos y he creado imaginarios de otras personas con las palabras que expresan.

    Le contaré sobre mi, cuando digo que me siento un campesino, lo dije en el sentido literal, yo vivo en el campo y cultivo la tierra. Verá, yo era un citadino (aún lo soy cada cierto fin de semana), hice mi Ingeniería, pero una singularidad en vida, hizo que me refugiara en el campo, poco a poco la he ido superando, pero la inquietud de mi formación y la necesidad de aprender así como de explorar en la escritura y las crónicas, generó en una la curiosidad ser reflexivo con el debatir de estos tiempos, así que empecé a enlistar suceso curioso y trascendentes para el devenir, hacía un buen tiempo que no tocaba un computador y cuando volví a hacerlo me tope con esta posibilidad, lo Blogs, y no dude de iniciar mi propósito. Sin embargo, sentía que debía expresar mi debatir más personal y cree mi otro Blog (el cual creo no conoces y te invito a ojearlo lo puedes linkear en mi perfil), como vez para mis blogs son por un lado mi aporte de ideas y visiones de la sociedad global y por otro mi tabla terapéutica, para hablar de mis cosas más personales.

    Bueno, pero volviendo a mi condición de campesino, como supondrás mi frecuencia y los momentos que me conecto a la red son pocos en la semana cuando lo hago, debo ser muy eficiente, contestar correos, leer, hacer informes (de mi trabajo) y subir las entradas en mi Blog. Todo ello ha sido un cambio significativo en mi vida, pues me veo como otra persona, antes yo era prejuicioso con el campo y sus gentes, tenía miedos, prevenciones, en fin un sin número de taras, la misma vida me abofeteo y me contrastó, ahora estoy exorcizando todo ello, por eso cuando me reconozco como campesino no lo hago en un sentido despectivo, al contrario, me llena de orgullo y por ello quiría decirlo.

    Me agrada muchísimo, tenerlo como lector y usted me reconfirma que las cosas cotidianas, pueden generar pulsiones, nuevamente gracias por el texto que me ha dedicado.

    Un abrazo, hasta pronto.

  5. Qué tal…

    Vine como siempre a leerte y aprovecho para invitarte a festejar conmigo este 27 de Julio el Primer Aniversario de mi fotoblog y mi cumpleaños núm. 29.

    No faltes, lleva refrescos o cervezas…

    Ah, muchas gracias voy ahora mismo.

    Saludos…

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