Te juro que no fui yo quien te insultó

No puedo dejar de asombrarme cuando escucho que en España, la cuna de Cervantes, se cometen en la actualidad errores lingüísticos que considero inexcusables.  Puedo obviar que algunos, quizás por afán de dárselas, quieran utilizar palabras de origen inglés en donde no caben.
En una noticia que salió por la televisión, la reportera se deleitó en repetir varias veces que, en aquella tienda de arreglo de prendas de vestir, se customizaba la ropa al gusto del cliente. Y volvía ella, una y otra vez, con el dichoso «customizar» que pronunciaba con deleite, como si le regalara al mundo su originalidad. Una horripilante deformación del  vocablo ingles «custom» (custom-built o custom-made: hecho a la medida o por encargo») para decir lo que ya existe en castellano, que, en este caso, no es otra cosa que «personalizar» algo al gusto del cliente.

Pero dejemos esto, que la lista de palabras inglesas que utilizan muchos españoles en sustitución de las castellanas es larga. Sin embargo aún se empeñan en pronunciar i-c-e-berg, en lugar de «aisbe:rg» (su fonética en ingles).  Será que todos estudian francés en el colegio.

A mi me parece muy bien que se pueda pronunciar una palabra extranjera tal como se escribe.  Pero siempre y cuando no conozcas su pronunciación en ese idioma, porque exagerando no vamos a salir del mono lingüismo, posicionados a la cola de Europa en cuanto a la cantidad de idiomas que dominan ordinariamente los ciudadanos en cada país. No es que yo domine el idioma ingles, ni mucho menos, sin embargo me molesta cuando al dar mi dirección de correo electrónico de gmail y pronunciarlo en inglés  («yi-meil», como estoy acostumbrado) un listillo me corrija pronunciándola tal como está escrita: ge-mail. Según de quien se trate suelo decirle, en correcto castellano y arrastrando bien la sílabas: «como tú quieras, «Shakespeare»».

Lo que no puedo obviar ni dejar pasar por alto es el uso inapropiado que se está haciendo del verbo «prometer» en sustitución de lo que debiera ser «asegurar» o incluso «jurar».  Casi me dio un yeyo cuando se lo escuché a mi hija mayor, una vez.  Ya lo corrigió.

Según la RAE:

asegurar:  Afirmar la certeza de lo que se refiere.
jurar:  Afirmar o negar algo, poniendo por testigo a Dios, o en sí mismo o en sus criaturas
prometer:
1. tr.  Obligarse a hacer, decir o dar algo.
2. tr. Asegurar la certeza de lo que se dice.
3. tr. Dicho de una persona o de una cosa: Dar muestras de que será verdad algo. La película promete ser aburrida.
4. intr. Dicho de una persona o de una cosa: Mostrar especiales cualidades, que pueden llegar a hacerla triunfar. El nuevo refresco de menta promete.
5. prnl. Esperar algo o mostrar gran confianza de lograrlo.

De lo anterior se hace evidente que tanto asegurar como jurar,  lo mismo pueden referirse a hechos pasados que a los por venir.

Te aseguro/juro que mañana estaré en tu casa a las ocho.   (Acción a futuro)
Te aseguro/juro que ayer estuve en tu casa a las ocho en punto y tu no estabas. (Hecho pasado)

Sin embargo, las promesas encierran siempre una condición futura, sea inmediata «te prometo que no voy a abrir los ojos para mirarte desvestir» o más tardía «te prometo que mañana domingo te iré a buscar a las cinco para ir al cine».

Es imposible prometer un hecho pasado, algo que ya sucedió. Es un grave error decir algo como: «te prometo que ayer te llamé y no contestaste». Puedo asegurar e incluso jurar que lo hice. Me resulta exasperante escuchar frecuentes conversaciones en la calle,  peor aún en las charlas y entrevistas de la  televisión, de personas que prometen  lo que ya hicieron, en lugar de usar el verbo asegurar o el jurar. Ni aún por ser periodistas se escapan algunos a este inexcusable error.

Si eres de las personas que incurre en ello, trata de darte cuenta y corrígete. Yo te aseguro que no llegaré al extremo de mentarte la madre si te escucho. Pero como es posible que tú seas uno de los que no me haya entendido, para aclararme te prometo que no te la he mentado, se trató solo de un ejemplo.

On this day..

Esta entrada fue publicada en Cosas diarias y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Te juro que no fui yo quien te insultó

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *