Una ciudad sin barreras

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Una intervención quirúrgica o un accidente que te obliga a utilizar muletas durante unos meses, te hace comenzar a notar la existencia de algunas cosas que te dificultan la movilidad, y a las que antes, cuando caminabas libremente, no prestabas atención. Son las que se han denominado barreras arquitectónicas.

Un accidente que te deja inválido permanentemente, cambia tu vida totalmente. Cuando tienes que depender de una silla de ruedas para tu movilidad, hace que, tanto tú como tu familia, vean la vida replanteada de otra manera. Cosas que eran tan sencillas y “normales”, y a las que no prestabas ninguna atención, como subir o bajar de una acera, acceder a un autobús o un tren, entrar a esa cafetería, restaurante o tasca que tiene aquellos dos o tres escalones de los que ni te enterabas, o ir a un sanitario cuya puerta ahora notas lo estrecha que es; o subir a un edificio que no tiene ascensor o es muy pequeño, pueden convertirse en obstáculos insalvable yendo en silla de ruedas. Desde ese momento, el mundo se divide entre lo accesible y lo inaccesible. Es entonces cuando cobran pleno sentido lo que implican esas llamadas “barreras arquitectónicas” y la limitación que representan para el disfrute una vida “normal”.

El arquitecto jefe de mi hija mayor tuvo un accidente en moto. Debe ir en silla de ruedas por unos meses. Ahora ve la arquitectura de otra manera, y considera a los discapacitados de manera distinta. Se está convirtiendo en un arquitecto anti-barreras. No hay como experimentar, o escarmentar, en carne propia.

Ha transcurrido ya más de un año, desde que nació la intención de crear un blog que tratase sobre el mundo en que viven los discapacitados. Pero, que si lo hacía mi hijo, que si lo hacía yo, que si lo diseñaba él y lo administraba yo, que si esto, que si lo otro. Solo dos cosas teníamos claras: los temas que se tratarían, y que tenía que ser bajo el CSS WordPress.

Quisimos aprovechar la gratuidad, facilidades y ventajas de un blog en wordpress.com, pero, por más que le dimos vueltas a los themes que ofrece, ninguno nos convencía. Con los cientos de themes gratuitos que existen para WordPress, no incluían ninguno ajustada a una temática de periódico o revista, que era lo que buscábamos.

Hace pocos meses encontramos el theme Visionary, y luego Structure, y yo sentí que era lo que buscaba. Así que comencé algunos ajustes y a darle vueltas, pues, como bien lo dice su autor, no es un theme para principiantes. Me ha costado trabajo entenderlo y manejarlo. Ahora, como todas las cosas que ya se conocen, la familiaridad hace más sencilla su utilización, además de la guía de uso personal simplificada que me vi precisado a realizar.

Al final, contratamos otro servicio de alojamiento web con Visual Networks, en donde ya tenía alojado este, adquirimos los dominios ciudadsinbarrras.es junto con los .com, .net y .org,  y el blog CIUDAD SIN BARRERAS ha salido a la luz. Los invito a darle un vistazo.


On this day..

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3 Respuestas a Una ciudad sin barreras

  1. Plausible la iniciativa. El video me reafirma en mi teoría: El mayor potencial del ser humano es la salud.

    Besitos para acariciar tu alma innovadora y noble apreciado Guardafaro!

  2. Mira, pues es una excelente idea, montar a los arquitectos en sillas de ruedas un día a ver que cara ponen.
    Sería tan fácil suprimir cantidad de barreras …¿Os dais cuenta de que la mayoría no sirven mas que para fastidiar?

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