Una España envejecida

La otra realidad
Foto por Keyla DíazEn mi artículo de unos días atrás, España, el gran geriátrico, mencioné los factores subjetivos que me hacían pensar que estaba observando un país con una población mayoritariamente de ancianos, hablando en términos relativos. Ahora voy a hablar de los factores objetivos que me indican que, en efecto, en España estamos ya en camino de serlo. Unos sesenta años atrás, en la España rural las mujeres se casaban más bien jóvenes y las familias eran numerosas. No había controles de natalidad ni televisión, y del sexo poco se hablaba. Como al mal tiempo buena cara, si más hijos eran cargas que alimentar y vestir, también significaban más brazos para trabajar el campo, que era el proveedor principal del sustento.


Hoy en día, observando los indicadores de los análisis y estudios demográficos presentados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), sin ánimo de precisión decimal por mi parte, observo que la edad promedio con que la mujer llegaba al matrimonio en 1975 era de unos 24 años. En la España moderna y citadina de hoy, las mujeres se casan a los 29 años y los hombres hacia los 31, como término medio. Por otra parte, según la opinión de muchas parejas, el ritmo de la vida actual no da para tener más de uno o dos hijos. Para aquel año de 1975 el promedio de hijos por mujer era de 2,8. Para el año 2002 este promedio había descendido a 1,26 hijos por mujer.En la agitada actualidad modernista de los países desarrollados las mujeres cada vez retrasan más todo, no solamente el matrimonio, sino incluso el momento de ser madres, prefiriendo tener hijos más bien tarde que temprano. Como muestra tenemos a Suecia. Allí, una de cada ocho mujeres no tiene intención de ser madre antes de los 40, y cerca de la mitad afirma que lo serán entre los 35 y 39, edades en que la fertilidad femenina experimenta un marcado declive y podrían no conseguir su objetivo, como bien indica el Dr. Lampic de la universidad sueca de Uppsala, quien llevó a cabo la encuesta.

Por otra parte, la esperanza de vida del español actual se sitúa sobre los 75 años para los hombres y 82 en las mujeres. Para quienes están naciendo ahora, esa esperanza de vida podría llegar a ser de 100 años.

Para el año 1900 las personas mayores de 65 años conformaban el 5,2% de la población; para el 2001 eran ya el 17%. Para finales del 2005 representaban el 21,2% de una población de más de 44 millones de personas, y este porcentaje sigue en aumento, alarmantemente.

Dos ancianos. Foto por Keyla Díaz El hecho de que cada vez se vivan más años, unido a la baja tasa de natalidad ha provocado el envejecimiento general de la población española. Actualmente, la población de octogenarios es de uno de cada cuatro españoles, y la cantidad de mayores de 65 años supera en más de un millón a los que tienen menos de 14. En el año 2004 nacieron apenas 82.580 personas más que las que murieron, lo que representa un bajísimo crecimiento vegetativo.

Como dicen los analistas sociales, se verifica así que, desde mediados del siglo XX, el crecimiento de la población ha ido disminuyendo hasta casi situarse por debajo del índice de reemplazo. Nacen menos que los que mueren, o dicho de otra forma, casi mueren más personas que las que nacen. De mantenerse en aumento esa tendencia, existe la preocupación de que se produzca una involución demográfica ―que la estructura de la población se invierta― llegando a tener en España más ancianos que jóvenes, o más jubilados que trabajadores. No me extraña para nada la preocupación expresada por voceros del Gobierno y por diversas asociaciones, preguntándose quienes sostendrán, en un futuro cercano, a la Seguridad Social y los costes de las pensiones de los jubilados. ¿Seguirá siendo viable el actual Sistema de Seguridad social español? ¿O habrá que buscar otro modelo de asistencia social y de pensiones?

A pesar de que la vejez es una etapa tan natural en nuestras vidas, en términos económicos se dice que es una carga social. Al respecto, en un artículo titulado “Aceptar la vejez como algo natural y no con temor” José Luis Jordana Laguna dice:

Para la sociedad actual, la vejez es un estado humano improductivo y por tanto sin rentabilidad, un gravamen pesado para los presupuestos de los gobiernos, una carga para las familias (…)

¿Pero cómo frenar esta situación? No hay muchas soluciones de donde escoger, o se incentiva la natalidad o se incentiva la inmigración.
Incentivar la natalidad en la España actual es algo muy complejo. No es cuestión de emitir un Real Decreto. Están los índices de desempleo y la preocupación por conseguir un trabajo estable. Y cual espada de Damocles, tenemos los altísimos y ya casi inaccesibles precios de la vivienda en las principales ciudades, que hacen imprescindible que los jóvenes se hipotequen de por vida si quieren conseguir una. Si a todo ello se añade el mermado poder adquisitivo del núcleo familiar, tenemos unos importantes factores disuasivos bailoteando en la mente de los jóvenes españoles, que ven el futuro con preocupación justificada. Ante esa inseguridad, ellos son cada vez más reacios a formar una unión de pareja y consolidar un matrimonio con cara a tener descendencia, prefiriendo seguir viviendo con los padres o hacerlo solos.

Otra de las grandes preocupaciones de los adultos de hoy es saber como llegar a superar con dignidad los años de la vejez, dado que las pensiones, según se opina, no son lo sustanciales que debieran ser. Es por ello que proliferan las ofertas bancarias para los planes privados de pensiones, como complemento de las jubilaciones. El problema estriba en que el español ha perdido su capacidad de ahorro.

Anciana paseando. Foto por Keyla Díaz La situación existencial por la que atraviesan los mayores no es fácil, sobre todo para las mujeres viudas que, por haber trabajado nada más que en las arduas labores del hogar, no han cotizado al régimen de la Seguridad Social. Estas solamente subsisten con el exiguo porcentaje de la pensión que les queda a la muerte del marido. Esta situación está bien reflejada en el artículo titulado [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE], publicado en la edición impresa del diario español El País el 3-12-05 teniendo como fuente el Observatorio de Mayores del INSERSO. Según esas cifras, el porcentaje de viudas que viven en soledad es del 47,1% ―que representa más de 9 millones.― Por otra parte, la tasa de las mujeres que se encuentran por debajo del umbral de pobreza es del 35%, que es la mayor de Europa en su categoría.

Sin entrar a considerar si ha sido coherente o no, no es de extrañar la política de apertura a la captación de inmigrantes jóvenes y con hijos. No me extraña tampoco las facilidades ofrecidas con la ley 36/2002 a los hijos de españoles emigrantes, para que retornen y asienten en España. Sin embargo, creo yo que en esa ley dejaron afuera a los nietos de esos mismos emigrantes de las décadas de los cincuenta y los sesenta, y ellos conforman, precisamente, una significativa cantidad de la generación de relevo actual. Por esa causa, con un promedio de 25 años de edad, queriendo regresar a la tierra de sus mayores, no encuentran como obtener la residencia española, pasando a engrosar las filas de los ilegales, precisamente en un país del que llevan la sangre.

Aún en el mar, en las rutas de travesía del Atlántico, la canción: “El emigrante” con que el emigrante [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE], diciéndole “Adiós mi España querida…” hizo llorar a media España, es aún entonada por el viento quien la aprendió de los coros de voces rotas de aquellos quienes, con nostalgia indescriptible y lágrimas en los ojos, las entonaban desde las cubiertas de los cruceros que llevaban hacia las américas a los millones de pasajeros que emigraron de España en el siglo pasado.

El Gobierno no la tiene nada fácil. Incentivar la tasa de natalidad es algo muy complejo, debido a todas las variables económicas y sociales involucradas. Por otra parte, permitir una libre entrada de inmigrantes sin control alguno solamente podrá significar mayores problemas sociales, como ya parecen estar sucediendo si escuchamos la opinión de los españoles sobre ésta que, para muchos, comienza a resultar una inmigración paradójica. Pero, o los gobiernos encuentran las fórmulas económicas que revitalicen la economía y rejuvenezcan a nuestra sociedad, o me parece a mi que, en unos pocos años más, España será el gran geriátrico de Europa, pero sin nadie que se haga cargo de tanto anciano.

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En este enlace podrán ver la letra y escuchar la canción El Emigrante, de Juanito Valderrama.

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4 Respuestas a Una España envejecida

  1. redjhawk dijo:

    como ya has comentado, seguramente una de las principales causas es el precio de la vivienda pero yo no sólo veo ese problema:
    Mientras los puestos de trabajo estable y fijo para las nuevas generaciones no aumenten y no se de ninguna facilidad ni a la madre ni al padre para tener hijos, sigo pensando que poco a poco aún se retrasará más la edad de tener un hijo
    Actualmente, un hijo es casi un problema ya que no sólo es un tiempo que hay que dedicarle al trabajo para pagar hipotecas, préstamos, gastos de comunidad, etc si; además es un gasto a sumar a todos esos pagos

  2. Noxeus dijo:

    Cuenta la leyenda que en la última batalla de lo que ahora llamamos “Reconquista”, mientras las últimas tropas abandonaban las tierras de Alandalus, un guerrero musulmán, lloraba.
    Su segundo en el mando, le dijo:
    No se aflije Señor. Ayer tuve un sueño. Soñé que pasado un tiempo volveríamos y en vez de las espadas, el profeta me decía que debía llevar a mis esposas.

    Así pues no es de estrañar que el 30% de los habitantes del pueblo pegado a mi ciudad, sea musulmán. Ellos son jóvenes, ellos procrean, y ellos me pagarán la jubilación.
    Santiagoooo !!! donde estás? Cierra España.

  3. guardafaro dijo:

    Conocía la historia del que “lloró como mujer lo que no pudo defender como hombre”, pero esa no. De ser cierta, el Profeta habló bien al hombre aquel. Los problemas, como he expuesto, son muy complejos. No es solamente la vivienda sino la inseguridad laboral y todos los otros que cito, quedándome corto. Con esto de la globalización, muchas empresas cierran sus puertas en España para abrir sus fábricas en alguna parte del este de Europa, en China, India, Taiwan o en donde la mano de obra sea mucho más barata,(por no decir esclava, en algunos casos) con lo que perdemos cada vez más puestos de trabajo. Si antes era cierto, ahora lo es aún más, que fuera de los puestos en la administración pública, lo demás es pura inseguridad. ¿Y quién va querer comprometerse a una hipoteca a 50 años (porque a menos ya resultan impaglables las mensualidades)y a pensar en tener tres o más hijos, si no podrá dormir pensando que mañana estará desempleado por una reducción de personal? Ahí está el ejemplo más reciente de Seat y las purgas que ha hecho, por mencionar solamente uno. Mucho más le valía al gobierno del señor Rodriguez Zpatero ocuparse de esas cosas en lugr de andar enfrascado en las mariqueras en que anda metido. Pero bueno, no se le pueden pedir peras al olmo. Zapatero, como en la fábula de la nuez y la zorra, no es más que una nuez verde. Cualquiera que lo pruebe, forzosamente tendrá que escupirlo.

  4. Reca dijo:

    En españa no todo es gente mayor! xD
    Un saludo.

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    (*)Último dato publicado: período 1991-2004 calculado con las estimaciones de población al 6 julio 2005. Series desde 1975 hasta 2004

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