En la conocida Prueba de Aptitud Académica que se realiza en Venezuela (equivalente en su propósito a la Prueba de Selectividad española), una de las mayores fallas de los estudiantes se encuentra en el área de comprensión lectora, que implica leer un trozo de texto y luego responder a varias preguntas sobre su contenido. Pero no es de extrañar. Hace unos pocos años, en ese país se realizó una prueba a los profesores de primaria y bachillerato. La conclusión principal fue que casi las tres cuartas partes tenían serias dificultades para entender lo que leían. ¿Qué les queda entonces a los alumnos?
Yo me alegro de que, mi bachillerato español, haya sido en una época en que la se daba gran importancia tanto a la lectura como a la caligrafía. Fue bueno haber tenido una hora diaria de lectura. Y el texto utilizado no fue otro que Don Quijote de la Mancha, principalmente. ¿Cuál otro si no? Por supuesto que, en esto como en tantas otras cosas, es determinante el interés personal del individuo. Pero me parece que, este problema, de la falta de comprensión de lo que se lee, es a nivel mundial. O por lo menos pareciera que lo fuere entre los cibernautas y un gran número de blogeros.

En presencia de unos 50 mil católicos que se dieron cita este domingo 27 de abril en el Estadio de Beisbol de la Ciudad Universitaria de Caracas, hacia las 11:30 de la mañana, el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el portugués, cardenal José Saraiva Martins, enviado de Roma, promulgó la beatificación de la
El hombre vestía un sobrio traje gris de finas rayas verticales, y corbata de color azul claro. Tenia pinta de ejecutivo pisando los cuarenta. Ella tendría unos… ¿Quién puede saber la edad de una mujer? Pero, en todo caso, era unos cuantos años menor que él. Parecía sacada de una revista de modelos. Vestía un conjunto vaquero, de ceñido pantalón y ajustada chaquetilla con el botón superior desabrochado, quizás para que respirara un poco su exuberante anatomía.
Hace unos meses, después de un largo trabajo, logré depurar todo y que el blog se logrará ver completo en el navegador Internet Explorer. Pero no se cuanto duró ese instante de felicidad.









