Llegas a Venezuela y compras una tarjeta telefónica de la empresa C. A. Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV), nacionalizada hace algunos pocos años. La pasas por el lector magnético de un teléfono público y escuchas que dispones de 28 minutos para esa llamada. Hablas unos tres o cuatro y te guardas la tarjeta en la billetera, junto a la tarjeta de crédito, la de débito y otras.
Al día siguiente pretendes hacer otra llamada, pero al pasar la tarjeta por la lectora magnética del teléfono nada sucede. Lo intentas varias veces, sin resultado alguno. Pruebas en varios teléfonos más, por si acaso, pero el resultado es el mismo. Ninguno puede leer la tarjeta. Piensas que, por alguna extraña circunstancia, se dañó la tarjeta, y listo. Compras otra igual, por valor de 5.000,oo Bolívares, equivalente a 5,oo nuevos Bolívares Fuertes, (unos 2,33 dólares al cambio oficial). Esta vez no tienes inconvenientes para hacer tu llamada. Dos días más tarde, de nuevo vas a utilizar la tarjeta, pero…














