En lo particular, yo no creo que toda la zarandaja que se ha armado en torno a la publicación que la National Geographic ha hecho del llamado Evangelio según Judas, pueda afectar en nada la sólida posición que tiene la Iglesia Católica. Quienes están seguros de su fe no sienten inquietud ninguna. Quienes no lo están, quizás vean amenazadas sus débiles creencias y sientan algún temor debido a las dudas.
No voy a ponerme a elucubrar sobre si los manuscritos encontrados contienen realmente relatos verídicos de la vida de Judas, y si son o no fieles a las palabras que él haya podido decir en su momento. Todo eso en nada cambiará los acontecimientos de aquella época. Lo que si podría cambiar es la imagen que se ha creado de ese discípulo de Jesucristo al que, además del mayor traidor de la historia, se le presenta como conflictivo y con defectos como la envidia y la usura.
Bastante se ha escrito sobre los problemas que los comentarios en los blogs pueden ocasionar, por parte de quienes hacen un mal uso de ese espacio, que tiene el único fin de facilitar el intercambio de ideas a través de las opiniones de los lectores, en relación con el tema tratado. Y se han dado razones muy valederas, que justifican a quienes llevaron a cerrarlos en sus espacios. Yo mismo escribí un artículo sobre esto en el mes de febrero.











