Los japoneses protegen a sus bosques más que a la milenaria Ciudad Sagrada. Y ni Gotzila ni los múltiples monstruos han podido tocar el monte Fuji. Dentro de Japón no se corta ni una rama de almendro, pero en otros países no dejan árbol en pie. ¿Qué culpa tienen ellos si en otros países les dejan acabar con los bosques? No es su país. Parece mentira que fuera dentro de esa isla que se firmó el Protocolo de Kioto.
También alegan cazar ballenas con fines puramente científicos. Yo no sabía que el arte culinario de servir carne de ballena hubiera alcanzado el nivel de ciencia. Todos saben que se trata de puro interés comercial, pero las mentiras diplomáticas son aceptadas como verdades diplomáticas. Y las verdades diplomáticas se debaten retóricamente, a veces en verdaderos alardes de la más fina hipocresía, unas pocas horas por vez, pues puede resultar agotador hablar sin decir nada, y escuchar sin atender; seguidas de las usuales y prolongadas sesiones de la mejor coctelería.
Millones de judios piensan que la certificación casher o kósher, es indicio de que los alimentos cumplen con los preceptos de la cashrut, de la religión hebrea. En el caso de productos animales, esas personas asumen ciegamente que los mismos fueron sacrificados siguiendo lo establecido en la Torá. ¿Pero seguro que será así? ¿Cómo atreverse a pensar que no pudiera ser de otra forma?
Me puese a revisar cada uno de los blog ganadores del Sixth Annual Weblog Awards 2006, así como los finalistas de cada categoría. Cuando abrí el correspondiente al mejor blog latinoamericano me llevé una sorpresa.











