Una pérdida muy sentida

ordenador portatil toshibaHa muerto mi ordenador portátil. Mi Toshiba Serie P100 color cobre, que me ha servido fielmente, ha fallecido en un lamentable accidente cuando le faltaba un mes para cumplir cuatro años conmigo.

Me disponía a llevarlo al servicio técnico para una limpieza del sistema de refrigeración. Lo había metido en un maletín corriente, sin acolchamientos especiales. Lo coloqué verticalmente  sobre una silla y todo fue voltearme y sentir el golpe al caer al suelo. Fueron apenas unos 30cm de altura, pero fue suficiente.

Tras quince días de espera en el técnico (esta será otra historia) el informe fue fulminante: se rompió la base de unión de la tarjeta gráfica con la placa base. Solución: cambiar las dos; en total 756 euros.  En otras palabras: pérdida total. Porque por ese precio o poco más me compro uno nuevo.


Hubiese preferido mil veces que se hubiera roto la pantalla, porque, en último caso, aún tendría un ordenador funcional conectándolo a un monitor externo o al mismo televisor. Pero estos daños lo dejan inutilizable.

Tenemos aún un par de portátiles Satellite que tienen ocho años o más, totalmente funcionales. Este último me hubiera servido perfectamente dos o tres años más, pero ni modo. Falleció. Pero como a rey muerto rey puesto, tengo que buscar otro. Aunque ninguna gana que tenía de meterme ahora en ese gasto.

On this day..

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