
Después de tres vuelos redondos debo concluir que no se tratan de casualidades. En la ruta Caracas-Madrid-Caracas, en el menú principal de la clase turista de Iberia, las dos opciones son totalmente previsible, por lo repetitivas.
Caracas-Madrid: Pasta corta; y algo parecido a carne guisada.
Madrid-Caracas: Trocitos de pollo con vegetales; o un arroz al que, eufemísticamente, llaman paella. La misma ensaladita con la rodaja de embutido estilo paté, y de postre, si tengo suerte no me toca la torta fría de chocolate, sino la de moka.
Menos mal que cambian las películas.




RSS de post

Un reflejo de mis ojos
Después de mucho darle largas entendí que tenía que hacerlo, por todas las razones que en Wordpress indican.
¿Eres uno de los que, en ocasiones, has deseado volver a nacer para cambiar algunas cosas de tu vida?
Las muertes de Pepe Cáceres y Paquirri, menos aún las más viejas, de Manolete y Dominguín, así como las de todos los demás toreros que han perdido la vida entre los pitones de un toro de lidia, no me han causado nunca el más mínimo pesar. Ni me lo causa ninguno de los otros diestros que, cada temporada taurina, son cogidos por el toro. ¿Por qué habrían de preocuparme? Ninguno es familia mía, ni allegado o vecino. Además, porque ellos mismos se lo buscaron. Yo no derramo ni una sola lágrima por quien se arriesga de esa forma, exponiendo su vida voluntariamente, consciente del peligro que corre, tan solo para dar a otros un espectáculo, a costa, además, de la tortura y sacrificio de un animal. Es su decisión.
Después de más de dos meses de ausencia, este domingo, al visitar un par de los principales supermercados en Puerto La Cruz, (Central Madeirense y Unicasa) me encontré con unos letreritos en las cajas, que decían:








