Ya sabes lo suficiente sobre blogs y webs y quieres cambiarte de ese alojamiento gratuito en donde estás, que te da todo el paquete completo con gran facilidad de uso; pero con limitaciones que quieres saltarte. Ahora estás dispuesto y listo para usar ese theme que has diseñado y del que estás orgulloso, o el que has comprado o encontrado gratis y te tiene chiflado. Es un paso lógico; pero…
Sin embargo, puede tomar muchas horas, por no decir días, ponerse a buscar por toda la Web las distintas empresas que ofrecen servicio de alojamiento o hosting privado y, además, tratar de entender lo que ofrecen unos y otros para poder comparar y decidir cual te ofrece las mejores opciones a los precios más convenientes para tu bolsillo, y que, a la vez, sea eficiente, de forma que contribuya a mantener tu cabeza fría, que para calentártela te bastas tú solo.
La mayoría de las empresas que ofrecen este servicio suelen tener planes de alojamiento en servidores dedicados y en servidores compartidos, siendo esta última la modalidad más adecuada para quien inicia su sitio web o, en todo caso, para quien no sea uno de esos blogueros llamados de clase A.
Por otra parte, se ofrecen alojamiento en servidores bajo sistemas Windows y bajo Linux, siendo estos últimos los más económicos. ¡Ojo! Esto no tiene nada que ver con el sistema operativo que tú uses en tu ordenador. Entonces te preguntarás cómo elegir una plataforma u otra. Para no matarme mucho buscando la forma de explicarlo, voy a transcribir lo que dice la gente de Visual Networks, donde yo tengo alojado este blog y otros.


En Honduras sucedió lo que tenía que suceder. Todas las voces del mundo se han alzado. Barack Obama pide: «respeto a las normas democráticas, el imperio de la ley y los fundamentos de la Carta Democrática Interamericana».
En el ordenamiento jurídico español, así como en la mayoría de otros países, una persona se considera mayor de edad a los dieciocho años -en algunos a los dieciseis-. En ese momento adquiere la presunción legal de tener la total y libre capacidad de decisión y de actuación. Antes de ese momento es la llamada minoría de edad, etapa durante la cual, por 









