Sobre gustos y colores no hay nada escrito. En asuntos de belleza mucho menos, porque la belleza se convierte en algo más bien subjetivo de quien la aprecia, en lugar de algo verdaderamente objetivo o racional. Aclarado esto, sigo.
Cuando en una película colocas a la “bestia” más hermosa que la “bella” suele quedar algo bizarra la situación.
En la película «Blancanieves y la leyenda del cazador» darle a la hermosa y talentosa Charliz Theron el papel de la malvada bruja, es poner muy cuesta arriba la búsqueda de quien hará el papel de Blancanieves. Habérselo dado a Kristen Steward…Yo dudo mucho de que ella haya estado a la altura. Tendría que preguntarle al espejito, espejito.
Cada vez estoy más molesto con ciertas intromisiones de Google en mi vida privada y en mis decisiones como individuo. Una de ellas es la decisión que Google tomó de unificar en uno solo los perfiles de un mismo usuario. Siempre alegan en para obtener una mejor experiencia de usuario, o algo así.
Cada año, cuando el florecimiento de los almendros, cerezos y otras especies me anuncia que ya la primavera está encima, a mí me toca la hora de los arrepentimientos. Es algo tan cíclico y fijo como el polen y las alergias primaverales a afectan a la mayoría de las personas. Por fortuna yo no las tengo.
Es muy conocida la expresión de que todos los ciudadanos somos observados estrechamente por esa figura que se dio en llamar BB. Y no me refiero a Brigit Bardot, sino al Big Brother, como los norteamericanos dieron por denominar al gobierno. Pues esa figura del Gran Hermano que nos vigila ha tomado otros protagonistas, que están por encima de cualquier gobierno, porque son rupranacionales. En este caso es Google. Y me voy a referir a las cuentas de correo de Gmail.
¿Cuál debiera ser el precio apropiado de venta al público, para un libro en formato electrónico “eBoock”?









