Los fabricantes de automóviles podrían abaratar los costos si, a los vehículos, no les pusieran algunos componentes que no se utilizan en todo el mundo. Y no me estoy refiriendo a los accesorios tales como aparatos acondicionadores de aire, calefacciones, sistemas de sonido, navegadores y similares, sino a componentes básicos. Podría pensarse que las señales del tráfico se han hecho internacionales en cuanto a la simbología que muestran y la interpretación del contenido.
Vamos, que una flecha de prohibición de giro a la izquierda o en U, y una señal de prohibición de aparcar,
la entienden los conductores de todo el mundo. Y una señal de STOP tiene el mismo propósito imperativo en todas partes, por mas que en algunas diga ALTO o en otras PARE. De forma similar, yo creía que los artefactos básicos que trae un automóvil se usaban por igual en todos los sitios. Es decir, que los cambios de marcha se hacen de la misma forma, los faros se encienden de noche o en condiciones de poca luz, y las luces de cruce se deben activar cuando un conductor quiere indicar y advertir a los demás, su intención de doblar hacia la derecha o izquierda. Pero resulta que no es así en todas partes, al menos esto de las luces de cruce. En Venezuela la inmensa mayoría de los conductores parecen no saber para qué se usan… ni lo hacen. Si los autos no las trajeran, ellos tampoco las echarían en falta. Y de los que creen saberlo, y las usan, más valdría que no lo hicieran porque ponen en peligro la vida de los demás.
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(…) A diferencia del avión, autobús o tren, los viajes cortos en el metro producen un comportamiento bastante similar. Si algunos conversan es porque, o bien entraron juntos o se conocen. De lo contrario, a muy pocos se les ocurrirá hablar con el vecino de asiento, menos aún si se van de pie. Si se intenta, lo más probable es que se obtenga un rechazo, tácito o explícito. Por lo tanto, una buena parte de esos viajeros prefieren aislarse y protegerse de los demás, escondiéndose bajo unos audífonos escuchando la música de sus dispositivos mp3, o detrás de las páginas de cualquier libro o periódico. Son muy convenientes para eso los tabloides para la información rápida, tales como el Metro, 20 Minutos, Qué, y el Gol, entre otros, que se reparten gratuitamente temprano durante las mañanas en las entradas de las estaciones de metro en Madrid. Mis hijas, que podrían dormir hasta debajo del agua, lo resuelven de manera diferente, simplemente duermen. No me pregunten como hacen para saber que llegaron a la estación.